La hora de la verdad está cada vez más cerca para Sergio ‘Checo’ Pérez. Después de una mitad de temporada con altibajos, el mexicano llega al Gran Premio de México en el mejor momento de su primer año con Red Bull y una victoria en el Autódromo Hermano Rodríguez parece un sueño posible.

El piloto tapatío llega con todo a su favor para regalarle un resultado épico a la afición mexicana. En las dos últimas carreras ha logrado dos podios por lo que buscará el tercero de manera consecutiva.

Además, Checo demostró en el Gran Premio de Estados Unidos que el apoyo de la gente es una motivación extra para sacar lo mejor de sus habilidades, incluso cuando se enfrenta a contratiempos como el quedarse sin agua.

Por si esto fuera poco, la historia beneficia a Red Bull. Su coequipero Max Verstappen ha ganado dos veces esta carrera: 2017 y 2018; y la escudería solamente ha quedado fuera del podio en dos de cinco ocasiones.

“Tengo buenos recuerdos de las carreras en México con mis dos victorias. Estoy deseando que llegue y estoy emocionado de comenzar, aunque sé que el triple fin de semana de carreras será complicado”, señaló el holandés para Fórmula 1.

Sin embargo, el sueño podría verse truncado por su propio compañero, ya que el número ’11’ tiene claro que los objetivos del equipo están por encima de sus metas personales: “Estoy aquí para la fotografía grande, el campeonato de constructores”, señaló al ser cuestionado si dejaría pasar a su compañero en el circuito azteca.

El Gran Premio de México tendrá todos los ingredientes para que Checo Pérez sueñe con convertirse en el primer mexicano con una victoria en el Autódromo Hermanos Rodríguez, pero, en caso de no conseguirlo, el mexicano buscará un podio que podría significar un paso más para formar parte del campeonato de constructores y para ayudar a Max Verstappen a conseguir el título mundial de pilotos.

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