Noé Mondragón Norato

Por simple sentido común y porque arrastran con el estigma de la sospecha, todos aquellos que se inscribieron como aspirantes a ocupar la titularidad de la fiscalía General del Estado (FGE) y que ya asumieron como funcionarios públicos en administraciones estatales pasadas, deberían ser excluidos en automático. Porque al haber pertenecido a gobiernos marcados por la polémica y la corrupción y no haberla denunciado en su momento, ni renunciado a la comodidad de su empleo, se convirtieron en cómplices de soslayo. Además, fueron beneficiarios de ella. Y su eventual arribo no garantiza los cambios de fondo en materia de investigación criminalística y del delito, demandados por una ciudadanía harta de que la engañen. La realidad es que estos personajes no son confiables. Sin embargo, sí lo son para una cultura política anquilosada y condenable pero que persiste y se reinventa de las formas más grotescas. Incluso, en el actual gobierno estatal morenista. Negándose así, a ser reemplazada.

“RECOMENDADOS” AL ACECHO. – Hay cuando menos seis personajes bañados por la polémica y por pertenecer a grupos específicos de poder: 1.- Los dos recomendados políticos del senador Félix Salgado Macedonio, son el actual subsecretario de asuntos políticos del gobierno estatal, Ludwig Marcial Reynoso, quien además fungió en el pasado como asesor de la fracción del PRD en la 56 legislatura local. El segundo es José Luis Gallegos Peralta. Como presidente de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en el gobierno astudillista, Gallegos ordenó a su chofer —al final, este sacó la pistola y cortó cartucho para amenazarlo, de acuerdo con la versión del propio afectado—, en abril de 2017, expulsar de una reunión a otro integrante de ese organismo: el ex regidor del Morena por Acapulco, Javier Morlet Macho, quien incluso, interpuso una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. Gallegos Peralta fue, además, abogado del Toro sin Cerca, cuando lo cercaba la denuncia por abuso sexual que reposa el sueño de los justos en la propia FGE. 2.- En la lista sobresale Ramón Almonte Borja, ex titular de Seguridad Pública en el gobierno de Ángel Aguirre. Almonte renunció a su cargo, tras el desalojo violento y el crimen de dos normalistas de Ayotzinapa en la Autopista del Sol, cruzando el mediodía del 12 de diciembre de 2011. “Jefe, la carretera ya está limpia”, comunicó por radio presumiblemente, al ex gobernador. Después, quiso ser candidato del PRD a la alcaldía de Acapulco en la elección de 2012. Pero esa butaca ya estaba reservada para el empresario Luis Walton. Así que, despechado, Almonte Borja se sumó en la elección de 2015, a las campañas de los priistas Marco Antonio Terán Porcayo —quien buscaba la alcaldía de Acapulco y perdió— y del propio ex gobernador Héctor Astudillo. Hoy como militante morenista, ya fue “purificado” de todo aquello. 3.- Como cuota política del ex rector de la UAGro, Javier Saldaña Almazán, se suma a esa controversial lista su ex director de Servicios Escolares y actual abogado general de esa institución, Jaime Khan Hernández. Trasciende que el ex rector intenta posicionarlo como fiscal, apelando a “una muestra de apertura, tolerancia y entendimientos” con la gobernadora Evelyn Salgado y con su progenitor, el senador. Si llegara como tal, se confirmaría que el actual gobierno tiene contemplado mantener y apoyar a los mismos cacicazgos que tienen secuestrada a la UAGro. En la lista destaca Miguel Ángel Godínez Muñoz, polémico ex fiscal en el gobierno interino perredista de Rogelio Ortega, y arrastrando con muchos cuestionamientos ligados a la corrupción. Registrado aparece también, ex edil perredista de Coyuca de Catalán, Rey Hilario Serrano, quien fue también ex director de gobernación en la administración estatal del finado priista René Juárez Cisneros y ex director morenista de la Unidad de Transparencia del Congreso local. Hilario Serrano mantiene varias carpetas de investigación abiertas por diversos delitos en la propia FGE, de acuerdo con información de la revista Proceso. Quiérase o no, los recomendados están al acecho.

HOJEADAS DE PÁGINAS…Resulta extraño y desconcertante, que la gobernadora Evelyn Salgado ordene un operativo especial de seguridad en el municipio de Huitzuco, derivado del “toque de queda” impuesto por un grupo delictivo la semana pasada en ese lugar; mientras que las demás regiones y municipios —como Taxco, Iguala, Acapulco, Chilpancingo, Tixtla y Tierra Caliente—, conviven “sanamente” con los grupos delictivos. La clave parece radicar, en que estos últimos no imponen “toques de queda”.

COMPARTIR