Por Baltasar Hernández Gómez

La necesidad por carencia material es el estado de pobreza inducida no sólo en lo externo de los individuos, sino en la interioridad, toda vez que al vivir en una plataforma de escasez, los pensamientos, sensaciones emotivas, percepciones y realizaciones están enfocadas en la supervivencia inmediata.

En la necesidad surge la apatía, el inmovilismo, el conformismo y el fanatismo hacia causas que aparentemente sirven para la eliminación de injusticias. En una posición de sumisión, las personas aceptan formas de gobierno y a los gobernantes; dan luz verde a políticas de engaño y explotación; permitiendo cualquier tipo de acciones con tal de llevar satisfactores mínimos a sus hogares.

La máxima romana “pan y circo” es una frase que sintetiza que los detentadores de Poder deben tener sujetados a las clases subordinadas a través de mecanismos de pobreza y expectativas de vida corta. La coyuntura e inmediatez son el horizonte a conseguir… Pan para sobrevivir y tener las fuerzas suficientes para reproducir la base económica-productiva y circo para enajenar los sentidos y la capacidad de analizar, criticar y proponer vías nuevas que erradique la pobreza como modo de vida “normalizado” por los esquemas jurídicos, sociales, culturales, políticos y económicos.

Quien está en un sitio de necesidad no piensa en la llave de la libertad, sino en la satisfacción de sus requerimientos vitales. En la escasez no se piensa y no se crea, sino solamente se reproduce lo ya dado. En la escasez el pan es la perspectiva mayor, pues lo sublime de la humanidad pasa a segundo o tercer plano, dando paso a la ignorancia y obediencia.