Enfoque Informativo
El sismo de 2026 y la fractura de una infraestructura al límite en Acapulco
Lo que tradicionalmente es una semana de celebración y el cierre de la temporada turística de invierno, se ha transformado en una de las crisis de infraestructura y servicios más severas de la última década en Guerrero. Tras el sismo de magnitud 6.5 que sacudió la costa el pasado 2 de enero, Acapulco no solo lidia con los daños estructurales menores, sino con una parálisis vital: el 50% de la ciudad se encuentra sin suministro de agua potable, afectando de manera directa a más de 400,000 personas.
El colapso de las arterias: Diagnóstico técnico
La emergencia hídrica actual es el resultado de la colisión entre un fenómeno natural y una red hidráulica que, en gran parte de la mancha urbana, supera los 70 años de antigüedad. El movimiento telúrico fue el tiro de gracia para un sistema que ya operaba bajo condiciones precarias. Según informes técnicos de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), el daño se concentra en los tres pilares del suministro:
- Sistema Papagayo II: Este es el sistema más crítico, ya que provee a más de la mitad de la población. Sufrió un colapso total en tramos estratégicos de su tubería principal de 44 pulgadas. La presión generada por el movimiento de tierra reventó ductos que ya presentaban debilidad por corrosión histórica.
- Acueducto Lomas de Chapultepec: Este sistema presentó fallas eléctricas masivas. Un cortocircuito mayor en sus pozos radiales (Norte y Sur) dejó fuera de combate los motores de bombeo. Además, se detectó una fractura de gran magnitud a la altura de Rinconada del Mar, lo que impide que el agua llegue a los tanques de almacenamiento.
- Sistema Papagayo I: Es el único que ha logrado ser reactivado de forma parcial. Sin embargo, su capacidad es insuficiente para cubrir la demanda total, por lo que las autoridades se han visto obligadas a priorizar el suministro hacia la zona de hospitales y la franja turística (Costera Miguel Alemán, Icacos y Costa Azul) para evitar un colapso económico mayor.
Impacto Social: La brecha entre la Costera y la Periferia
La crisis ha puesto de relieve la profunda desigualdad social del puerto. Mientras que en la Zona Dorada los hoteles de lujo mantienen operaciones con reservas y el apoyo del sistema Papagayo I, en las colonias populares como la Morelos, Progreso, Ciudad Renacimiento y la Emiliano Zapata, la situación es desesperante.
Con temperaturas que superan los 30°C y una humedad sofocante, la población ha tenido que recurrir a medidas extremas. Se han reportado ciudadanos recolectando agua de manantiales naturales que bajan de los cerros o acarreando cubetas desde pozos comunitarios.
El impacto económico familiar es el otro frente de batalla. El mercado de las pipas particulares ha operado bajo un esquema de «ley de la selva». Ciudadanos denuncian que los precios de un servicio de pipa han pasado de un promedio de *$700 a casi $1,600 pesos, un costo prohibitivo para miles de familias que viven al día. Incluso la **Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)* ha tenido que desplegar sus propios camiones cisterna en puntos críticos como las garzas de Farallón, evidenciando que la logística estatal está rebasada.
Riesgo Sanitario y el Día de Reyes
Este martes, mientras en la Avenida Costera se realizaban caravanas simbólicas por el Día de Reyes, el ambiente en las colonias era de tensión. Las autoridades de salud han emitido alertas silenciosas ante el riesgo de brotes de enfermedades gastrointestinales, pues la falta de higiene básica en mercados locales y hogares es una bomba de tiempo.
Acapulco arrastra un déficit histórico: antes de esta crisis, se estima que el 40% del agua producida se perdía en fugas clandestinas o tuberías obsoletas. El sismo de 2026 simplemente desnudó un sistema que estaba en «cuidados intensivos».
¿Cuándo volverá el agua?
La alcaldesa Abelina López Rodríguez ha informado que cuadrillas de ingeniería trabajan en turnos de 24 horas para sustituir los tramos de tubería dañados. No obstante, el proceso de restablecimiento es complejo. Los técnicos explican que no se puede inyectar agua a máxima presión de inmediato, ya que el aire acumulado en las tuberías vacías podría generar un efecto de «golpe de ariete» y reventar otros tramos debilitados.
El cronograma oficial estima:
- 7 y 8 de enero: Inicio de bombeo paulatino en zonas bajas y medias conforme se sellen las fugas en Papagayo II.
- 12 de enero: Fecha proyectada para que el suministro alcance la presión normal en todo el anfiteatro de la ciudad, siempre y cuando no ocurran réplicas sísmicas de importancia.
Por ahora, el regalo de Reyes que más anhela Acapulco no se encuentra en las jugueterías ni en los centros comerciales, sino en la esperanza de escuchar el flujo del agua corriendo nuevamente por las tuberías que hoy solo emiten el silbido del aire seco.












