¿Realmente estamos en la antesala de un conflicto global? ¿Cuál será el alcance de este acontecimiento histórico? ¿Cómo podemos verificar la información que vemos a diario en medios? Estas y más incógnitas son las que se preguntaron, se preguntan y se preguntarán con relación al conflicto Rusia – Ucrania.

En estos días, el acceso a la información que se tiene es infinita, los medios de comunicación son incalculables y desafortunadamente la desinformación está a la vuelta de la esquina. Por estas razones, debemos de distinguir los ruidos de las señales. Estamos obligados a prever lo que podría ocurrir, para estar preparados. Pero el mundo cada vez va más rápido, y la información de que disponemos se acumula a un ritmo cada vez mayor. Cualquier intento de organizar los datos que nos llegan y de utilizarlos para dilucidar qué podría ocurrir a continuación puede llevar al colapso y al aturdimiento. Por lo anterior, es vital distinguir el ruido (cualquier tipo de información que sea prescindible) de las señales (información importante de carácter prioritario).

El conflicto entre Ucrania y Rusia, es un acontecimiento con implicaciones demasiado complejas que es imposible de explicar de manera sintética en esta columna. Tiene tantas aristas como por ejemplo: desde la memoria histórica de Lenin, hasta la posible inclusión de Ucrania en la OTAN. Esto es geopolítica pura y dura, un tablero de ajedrez, un mar de intereses que se desenvolverán en los próximos años. A continuación, de manera breve intentaré señalar “el abc” de este conflicto a través de cuatro temas clave:

  • Una “operación militar especial” en la región del Donbás, en el este de Ucrania, fue anunciada por Vladimir Putín. Así lo comunicó en un discurso televisado a nivel global.
  • Exposición mediatica del Gobierno Ucraniano a través de redes sociales para explicar su posición en el conflicto:  “Putin acaba de iniciar una invasión total de Ucrania. Es una guerra de agresión. Ucrania se defenderá y vencerá”, señaló el Presidente Ucraniano. “El mundo debe frenar a Putin”, reclamó también.
  • La solicitud de independencia en dos áreas de Ucrania controladas por separatistas respaldados por Rusia, estas zonas son Lugansk y Donetsk. Aquí es importante retomar los temas que hay de orden histórico y de seguridad entre las dos naciones.
  • El anexo de Crimea, Rusia tomó el control de Crimea y apoyó a las fuerzas separatistas en el este de Ucrania en 2014.

Finalmente, este conflicto es lamentable, las guerras nos deshumanizan y sacan la peor faceta de la sociedad. Es responsabilidad de nosotros ser responsables con la información que compartamos y no generar una histeria colectiva ante las famosas “fake news”, distinguir la señal del ruido nos hará más eficientes como sociedad.