Enfoque Informativo

La franquicia de Yoko Taro cumple 12 años

En ocasiones, una historia necesita más que buenas ideas para ganarse el gusto de la mayoría y entonces alcanzar el éxito esperado. Otras veces, los autores toman riesgos para materializar sus ideales, sin importar el costo, a sabiendas de que el alcance puede ser minúsculo. La línea entre el fracaso y el estatus de culto es muy delgada. NieR es un sobreviviente que llegó al límite con un lanzamiento mediocre que se negó a morir. Puedes darte una idea de cómo le fue con nuestra reseña del juego original aquí. A 12 años de su lanzamiento, vale la pena reflexionar sobre la obra de Yoko Taro y la evolución del concepto hasta convertirse en el fenómeno llamado NieR: Automata y tener una segunda oportunidad con NieR Replicant 1.22474487139…

Antes de entrar de lleno en NieR, hay que tener claro que existe una especie de universo interconectado entre las creaciones de su autor, conocido como el Yokoverso. Esta red une todas las creaciones de Yoko Taro, pero cada una tiene su propia línea temporal, lo que desata todo tipo de teorías y análisis profundos sobre las conexiones.

En la línea de tiempo que probablemente sólo entiende su autor, el origen de NieR está en Drakengard, otro RPG de perfil bajo, pero que ha conseguido varios juegos. Dicho título tenía varios finales, incluyendo uno de broma que busca provocar frustración e incomodidad en el jugador; es el extraño final E. En esta secuencia, Caim y Angelus, protagonistas de Drakengard, son transportados a Tokio donde enfrentan a una deidad gigantesca conocida como la reina-bestia. El resultado es catastrófico para la humanidad y uno de sus efectos secundarios da pie a la historia de NieR. Digamos que la historia de NieR fue prácticamente un accidente.

Podemos definir entonces a NieR como un spin off que trazó su propio camino, con un argumento que raya entre la ciencia ficción y la fantasía, e involucra conceptos filosóficos como la existencia misma. Su fuerte, sin duda, son los personajes, que superan el estigma del cliché, si te atreves a conocerlos. Es interesante lo que guardan más allá de su coraza. Por ejemplo, a primera vista, Kainé es una mujer que usa ropa provocativa pero si conocemos un poco más de su origen, es en realidad un personaje intersexual que expone su libertad de elección a través de su aspecto luego de sufrir discriminación. Así, el resto de los personajes principales tienen un trasfondo interesante en el que se profundiza mientras avanzamos. Lo mismo ocurre con la música, que me parece sublime y no ha perdido fuerza con el paso de los años.

Otro aspecto importante es su forma de juego. Si bien trataba de dar cierta libertad al explorar el mundo, había poco que hacer y la mayoría del tiempo te forzaba a seguir un camino de forma lineal. A pesar de esto, había sorpresas, algunas veces con referencias claras a otros juegos y hasta parodias a franquicias de caracter legendario como The Legend of Zelda y Resident Evil.

Mientras juegas, te das cuenta de que Yoko Taro tomó decisiones arriesgadas; por ejemplo, los famosos cambios de perspectiva que nos recuerdan un bullet hell. Uno de los más evidentes ocurre cuando el juego se convierte en una especie de libro donde interactúas a través de respuestas, todo en letras blancas con fondo negro. Lo único que te guía por el buen camino es tu comprensión lectora. Este recurso inesperado puede derivar en interés o aburrimiento, pero le da puntos extra como juego de autor.

Para darte cuenta de esto y asimilar sus puntos buenos, primero debes superar algunas capas de problemas que saltan a la vista. Comencemos con el apartado gráfico que nos sumerge en texturas borrosas, fallas de iluminación y modelos toscos. Por otro lado, el sistema de batalla es limitado, aunque tiene su gracia si se combinan las magias disponibles tras conocer al libro mágico Grimoire Weiss.

NieR tenía muchos defectos que se reflejaron en sus ventas, pues durante 2010 sólo vendió 121,000 copias en el mundo. Sin embargo, esos factores ayudaron a ser recordado como un juego casi místico, además de ser el antecedente inmediato a NieR: Automata.

Y hablando de su lanzamiento, hubo algunas decisiones extrañas para tratar de encajar en públicos distintos. La más importante fue el cambio de apariencia del protagonista y su relación con el personaje Yonah. La lógica les dijo que los jugadores fuera de Japón prefieren a los personajes más varoniles, así que optaron por un hombre de mediana edad con músculos y un parche en el ojo, conocido como NieR padre. La versión para Japón presentó a un héroe joven y andrógino, que sería el hermano de Yonah. Al final, esto provocó que se vendieran 2 versiones en Japón. NieR: Gestalt con el rol del padre, y NieR: Replicant, la versión original para ese país.

Para algunos, el primer juego es uno más en la lista, mientras que otros lo consideran de culto. NieR salió del olvido gracias a 2B y PlatinumGames, quienes dieron un segundo aire a la franquicia. El éxito de esta entrega abrió la puerta a NieR Replicant 1.22474487139…, la versión definitiva del original que, en términos prácticos, podemos llamar remake, aunque sus creadores prefieren definirla como versión actualizada.

Esto último es cierto, ya que el juego siendo el mismo, más allá de los cambios en su apartado técnico, el esquema de batalla más dinámico y el contenido adicional. Las mejoras hacen más disfrutable esta segunda oportunidad, pero su alcance estuvo lejos de igualar el éxito de NieR: Automata. De cualquier forma, sacó NieR de su descanso cuasieterno y lol acercó a quienes se lo perdieron en su momento. NieR Replicant 1.22474487139… sobrepasó el millón de copias vendidas y, con NieR: Automata llegaron a 6 millones.

Después de 12 años, podemos decir que NieR sigue vigente; basta con ver sus colaboraciones con juegos como Final Fantasy XI, Soul Calibur VI o Fall Guys. También ha probado suerte con NieR: Reincarnation, exclusivo para dispositivos móviles que ha superado el millón de descargas. Pese a su éxito, a finales de 2021 Yoko Taro anunció que NieR llegó a su fin.

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