Enfoque Informativo

En un hecho histórico, el estado de Guanajuato se convirtió en la primera entidad en el país entregar este documento oficial.

El Registro Civil de Guanajuato entregó por primera vez en la historia del país un acta de nacimiento a una persona con género no binario tras un juicio de amparo.

“Es un logro colectivo de las personas no binarias en México, que se reconozca legalmente nuestra existencia con todo lo que implica eso, hacernos un ente jurídico con derechos y obligaciones”, declaró Fausto Martínez, quien recibió el acta rectificada.

Fausto, activista de 26 años que responde a los pronombres “elle, ella o él”, obtuvo el acta en el que ahora aparece la leyenda “NB” (no binario) en el apartado de “sexo”.

Su proceso comenzó el 24 de septiembre pasado cuando solicitó al Instituto Nacional Electoral (INE), que tiene un protocolo para personas trans, una credencial para votar en la que también apareciera “NB”.

El INE rechazó hacerlo con el argumento que no tenía un documento oficial que corroborara ese género, por lo que Fausto y la Asociación Amicus obtuvieron un amparo de un juez que se cumplió el pasado 11 de febrero.

“Es parte de la visibilidad. Como se dice coloquialmente, lo que no está escrito no existe. Es parte de que se reconozca que el género va más allá del binarismo hombre o mujer que conocemos tradicionalmente. Y también da certeza jurídica a las personas no binarias”, comentó Fausto.

Esta es la primera vez que se expide en México un acta para una persona no binaria y además ocurrió en Guanajuato, estado gobernado por políticos conservadores donde no hay una ley para reconocer la identidad de género.

“Esto es un resultado que se dio en Guanajuato, pero lo que queremos es que sea un trámite más simple que hacer un juicio de amparo y todo lo que conlleva en gasto de tiempo y dinero, y prevemos que va a ser así, que más personas se interesen en el tema”, manifestó Fausto.

A pesar de los avances legales, México es el segundo país de Latinoamérica con más violencia por homofobia y transfobia, después de Brasil, según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT de la Fundación Arcoíris.

Por ello, Fausto espera que estos cambios combatan la discriminación que aún persiste en las autoridades y la ciudadanía.

“Es importante porque seguimos sufriendo de violencia y al momento de visibilizar se abona a la discusión pública del tema. Hemos estado muy polarizados tanto en el tema de lenguaje inclusivo como del mismo concepto del género en general”, reflexionó.

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