Enfoque informativo

El 3 de junio marca el día en el que se celebra a uno de los inventos más importantes de la humanidad: la bicicleta.

En el Día Mundial de la Bicicleta, celebramos cómo este medio de transporte nos ha ayudado a desplazarnos, divertirnos y ejercitarnos por más de dos siglos.

La historia de la Bicicleta

En 1817, el barón Karl Christian Ludwig Drais von Sauerbronn diseñó lo que sería el primer vehículo de dos ruedas con dispositivo de dirección. Drais llamó a su invención “laufmaschine” (máquina andante en alemán) . También se le conocería como “draisiana” y sería la precursora de la bicicleta como la conocemos actualmente.

La draisiana (que se conocería después como velocípedo) evolucionó rápidamente.

Kirkpatrick Macmillan, un herrero de Keir Mill, Dumfriesshire (Escocia), es reconocido, por la mayoría de los historiadores, como el inventor de la bicicleta de pedal en 1839.

Curiosamente, también está asociado con la primera instancia registrada de un delito de tráfico a bordo de una bicicleta. Un periódico de Glasgow en 1842 informó sobre un accidente en el que un “caballero anónimo de Dumfries-shire se subió a un velocípedo … de ingenioso diseño…” y derribó a una niña en Glasgow. Fue multado con cinco chelines.

A principios de la década de 1860, los franceses Pierre Michaux y Pierre Lallement tomaron el diseño de la bicicleta en una nueva dirección al agregar una manivela mecánica con pedales en una rueda delantera ampliada (el velocípedo). Este fue el primer modelo producido en masa.

¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Bicicleta?

En abril de 2018 -reconociendo la singularidad, longevidad y versatilidad de la bicicleta, que además es un medio de transporte respetuoso con el medio ambiente- la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió declarar el 3 de junio Día Mundial de la Bicicleta.

El mensaje principal de este día es mostrar que la bicicleta pertenece y sirve a toda la humanidad; incluyendo la lucha contra el cambio climático, la contaminación y la congestión del tránsito.

Desde entonces, la Asamblea cree en el uso de la bicicleta como un medio para fomentar el desarrollo sostenible; además de fortalecer la educación (incluida la educación física), promover la salud, prevenir enfermedades, promover la tolerancia, la comprensión y el respeto mutuos.

No se sabe con exactitud cuántas bicicletas existen en el mundo, pero Bycicle Guider estima que hay alrededor de mil millones, un gran número comparado con los mil 500 millones de automóviles en el mundo.

China ocupa el primer lugar en uso de bicicletas con 450 millones, seguido de Estados Unidos con 100 millones.

En cuanto a México -según datos del INEGI de la Encuesta de Origen-Destino 2017- 35.9 % de los 5.9 millones de hogares tiene bicicleta en la CDMX y Área Metropolitana.

Esto quiere decir, que hay aproximadamente 2 millones 100 mil bicicletas solo en la zona centro del país.

De acuerdo con el Global Bycicle Cities Index, la ciudad holandesa de Utrecht es la ciudad más amigable para las bicicletas del mundo.

Utrecht se une a otras ocho ciudades europeas en el top 10, con Hangzhou (China) la única ciudad no europea cerca de la cima del ranking.

México y las bicicletas

Los primeros modelos de bicicletas llegaron a México en el Siglo XIX como un objeto de lujo utilizado principalmente por las élites. Con el paso de los años, y el aumento de la producción, comenzó a democratizarse su uso; su “época de oro” fue en la década de los cincuenta.

Para entonces, México ya producía bicicletas en grandes números y las exportaba a otros países. Inclusive, el primer timbre postal de la serie “México exporta” fue dedicado a la bicicleta.

En 2018, las ventas de bicicletas y triciclos producidos en México generaron 2.25 mil millones de pesos. Además, México importó 55.25 millones de dólares en bicicletas en 2018, de acuerdo con Statista.

¿Por qué es importante el uso de las bicicletas?

La bicicleta es un medio de transporte sostenible, asequible, confiable y ecológico. A su vez, de acuerdo con las Naciones Unidas, puede servir como una herramienta para el desarrollo y como un medio no solo de transporte; sino también de acceso a la educación, la atención médica y el deporte.

Satisfacer las necesidades de los peatones y ciclistas es una parte fundamental de la solución de movilidad; ya que ayuda a desvincular el crecimiento de la población y el aumento de las emisiones; así como mejorar la calidad del aire y la seguridad vial.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluso recomendó el uso de la bicicleta durante la actual pandemia de coronavirus. A su vez, ha establecido que tener una infraestructura segura para andar en bicicleta, también ayudaría a lograr una mayor equidad en salud.

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