Por: Jaspe Venegas 

¿Es usted supersticioso? Entonces deberá tomarse muy en serio el hecho de que hoy es martes 13, día de mala suerte.

 

A lo largo de toda la “cuarentena”, conforme han ido transcurriendo los días, las semanas y los meses, han surgido miles de expresiones quejumbrosas por lo mal que la hemos pasado por culpa del coronavirus.

 

Nos hemos quejado por el encierro, por la suspensión de nuestras actividades cotidianas, por el distanciamiento social, por la prohibición de hacer lo que nos gusta e ir a los sitios que disfrutamos, de viajar, ir a restaurantes, al gimnasio, al cine, a la playa, a los conciertos.

 

Y mientras algunos despiertan cada día insatisfechos con la vida, este inicio de semana México sumó 83 mil 945 muertes por Covid-19, con 821 mil 45 casos de contagios confirmados de coronavirus, según datos de la Secretaría de Salud.

 

Esos casi 84 mil fallecimientos se debieron a muchas causas: la edad, antecedentes de enfermedades crónico degenerativas, falta de cuidados y medidas de prevención, condiciones generales de salud previas al contagio, y un sin fin de factores propios de cada caso.

 

Pero no se trata de 84 mil casos de mala suerte. No echemos a la suerte nuestra salud. Tampoco culpemos al coronavirus de todo lo que, desde antes de la panademia, dejamos de hacer. 

 

Hoy es martes 13 y como fiel creyente de la ley de la atracción, creo que la buena o mala suerte no existen, sino que todo lo que llega a nosotros es porque lo atraemos a través de nuestra actitud y energía. 

 

La contingencia por Covid es punto y aparte. Sobrevivir en estos tiempos no es cuestión de suerte. Las circunstancias no nos han favorecido a todos por igual. Sin embargo, usted y yo tenemos la fortuna de estar vivos hoy.

 

Hoy no se cuide de los gatos negros, de romper un espejo o de pasar debajo de una escalera. 

 

Hoy use cubrebocas, lávese las manos, quédese en casa si puede, intente comer saludable, haga ejercicio, no haga visitas innecesarias. 

 

Piense y actúe positivo. Verá que cosas mejores llegarán.

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