Prometeo Hernández 

Este día retrocederemos en el tiempo y hablaremos de la revolución mexicana, el movimiento más significativo de nuestro país en el siglo XX. El estallido originado por la ausencia de democracia, el acaparamiento de la tierra por unos cuantos latifundistas, jornadas de trabajo extenuantes sin ninguna clase de derechos y nula libertad de expresión e imprenta. Jesús Silva Herzog y Blas Urrea, los detallan de esta manera:

Caciquismo. La presión despótica desplegada por las autoridades locales que estaban en contacto con las clases proletarias, la cual se reflejaba en las detenciones arbitrarias y en otras formas de hostilidad. 

Peonismo. La esclavitud de hecho o servidumbre feudal en que se encontraba el peón jornalero, que vivía para subsistir debido a los privilegios económicos, políticos y judiciales que tenía el hacendado. Basta con mencionar lo que sucedía en las tiendas de raya, allí se pagaba con mercancías que se vendía al peón a precios elevados. Se llevaba una cuenta minuciosa de las deudas, las cuales pasaban de padres a hijos que jamás podían extinguirse. Al hacendado le convenía tener peones endeudados porque así le era más fácil su explotación.

Fabriquismo. La servidumbre personal y económica a la que se hallaba sometido el obrero fabril, a causa de la situación privilegiada que gozaba en lo económico y en lo político el patrón, como consecuencia de la protección sistemática a la industria. Hacendismo. La presión económica que la gran propiedad ejercía sobre la pequeña, a la sombra de la desigualdad del impuesto, además de una multitud de beneficios de que poseía aquella clase en lo político- económico, cuya consecuencia fue la constante absorción de la pequeña propiedad agraria por la grande. 

Cientificismo. La monopolización comercial y financiera que ejercían los grandes negocios sobre los pequeños, como consecuencia de la protección oficial y de la influencia que sus directores podían poner a su servicio.

Extranjerismo. Predominio de los extranjeros sobre los nacionales, a causa de las condiciones ventajosas que resultaban de la desmedida protección que recibían de las autoridades, del apoyo y vigilancia de sus representantes diplomáticos.

A todo esto, hay que agregar el desgaste de un gobernante que se negaba a ceder el poder después de ostentarlo alrededor de 30 años, el aparato del estado estaba confabulado para que elección tras elección obtuviera la victoria tras amedrentar cualquier intento de verdadera oposición.

Cada sector social experimentaba un problema diferente: para los políticos, era la dictadura; para el comerciante, la competencia económica desigual; para los agricultores, la expropiación y explotación de las tierras, estas visiones lograron conjuntarse y derrocar a Díaz, cuando lo lograron, no hubo cómo conciliar estos intereses, quizá por eso el conflicto bélico se alargó, dejando como herencia, de acuerdo con varios investigadores, estos postulados:

Sufragio efectivo, no reelección. La principal bandera de la revolución fue respetada casi a cabalidad por mucho tiempo para garantizar la rotación del poder y evitar abusos, fue hasta el año 2014, bajo el argumento de la profesionalización de la política, que la reelección se permite a nivel legislativo y municipal, prevaleciendo la restricción para el poder ejecutivo local y federal.

Derechos laborales. La jornada laboral de 8 horas, pago de horas extra, días de descanso, las licencias por maternidad y paternidad, el salario mínimo, el derecho a la huelga, etc., tienen su origen en la época revolucionaria, los trabajadores se organizaron e hicieron peticiones que se convirtieron en exigencias que ahora las vemos en el texto constitucional.

Reparto de la tierra. La máxima de que “la tierra es de quien la trabaja”, aludía a una distribución equitativa que trajo consigo la reforma agraria, el reparto de la tierra, bajo la premisa de que el ejido no se podía vender, concluyó en los años noventa, cuando se permitió cederlo, una especie de alternativa de venta, por decirlo así.

El 210 aniversario de la revolución nos invita a replantear la idea de nuevos postulados, ¿qué necesitamos?, ¿cuáles son nuestras demandas sociales? 

@promehernandez

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