La popularidad es la cuñadita guarra del prestigio.

Alejandro González Iñárritu, (cineasta mexicano 1963- ) en la voz de Edward Norton, como Mike Shiner en Birdman.

¿Qué es lo más importante para gobernar? Creo que la respuesta puede ser variada, es claro que el tema es profundo, complejo y multifacético. Siendo simplistas, lo más importante para gobernar, debe ser la capacidad para poder hacerlo de una manera eficiente, que redunde en el bien común de los gobernados. 

Pero, como lo señaló claramente Keith Raniere, (líder de la secta conocida, en ese video que se hizo público), donde le da a Clara Luz Flores, la candidata a gobernadora por Nuevo León del partido hoy en el poder federal, consejos sobre el arte de ejercer el gobierno, lo importante es darle a la población, lo que ellos quieren, lo que ellos creen necesitar, no necesariamente lo que ellos necesitan, dado que, para gobernar, se requiere contar con legitimidad y ser electo. Lo cual pervierte de alguna manera el tema. 

¿Quién debe gobernar? ¿Los más capaces? ¿Los más honestos? ¿Los más inteligentes? ¿Los más populares? ¿Los más simpáticos? 

Platón, expone en su libro La República, la noción de que los reyes-filósofos deberían gobernar un Estado. Este mismo planteamiento ha sido usado para determinar que Platón es un filósofo antidemocrático.

Ahora bien, dicha noción debe analizarse con más profundidad para no caer en extremos. Lo que Platón sugiere es que un filósofo es la persona ideal para gobernar porque, por definición, un filósofo es quien ama la verdad y se ha liberado de los deseos mundanos que corrompen el carácter, puesto que, necesariamente, si es que es un verdadero filósofo, su naturaleza permanece en la contemplación y defensa de las Formas, esto es los arquetipos o los principios (éticos y estéticos) que trascienden el condicionamiento temporal. 

Nos puede parecer algo lejano está definición de “filósofo” de Platón, esta idea de incorruptibilidad afianzada en el conocimiento, pero es ciertamente la esencia y origen de la filosofía (es en este sentido que Platón es elitista: pide la pureza y la impecabilidad del carácter de un hombre). 

Hoy vemos a los filósofos como personas que se dedican sólo a pensar y a formular pensamientos que son lógica y racionalmente correctos, pero no como individuos que actúan correctamente, y que deberían ser reconocidos como tal (como filósofos) justamente porque han logrado incorporar su conocimiento de manera integral a su vida. 

Por esto Platón considera que el filósofo es el hombre capacitado para gobernar, para maniobrar la nave del Estado. 

En nuestra época, tal incorruptibilidad moral nos parece utópica o simplemente ideal (el término ha degenerado en nuestra cultura a significar algo irreal). Lo anterior, sin embargo, revela más el estado de nuestra condición moral que un supuesto error en el juicio de Platón.

Siguiendo la idea que aprendí de mis compañeros (no de mis maestros) en el doctorado de Ciencia Política y Administración Pública, una de las posibilidades es la Nousocracia. El gobierno de la inteligencia, que puede tener al menos tres acepciones. Una, el gobierno de los más inteligentes, aquellos que su capacidad sea mayor que la del resto de la población. Esto haría un gobierno de alguna manera clasista y aristocrático (intelectualmente hablando), pero ¿no son los más capaces, los que pueden tener la mejor visión? Otra acepción sería la creación de una inteligencia colectiva, tipo colmena, que nos permita participar en la toma de decisiones, mediante consultas en tiempo real, a través de nuestros dispositivos que se conectan a la red, para poder ser consultados, proponer, opinar e incluso votar. Esto es riesgoso, debido a que no todos contamos con la información para poder opinar y votar sobre algunos temas (por ejemplo, la reubicación de un aeropuerto). También podríamos crear una inteligencia artificial, que se haga cargo (obviamente sin falla, ni corrupción alguna) del ejercicio del gobierno. Meta que pudiera ser utópica y de Ciencia Ficción, pero que en realidad es fácilmente asequible. 

Por lo pronto en nuestro estado tenemos por el partido en el gobierno federal a Félix Salgado Macedonio y a Abelina López Rodríguez, respectivamente de candidatos en Guerrero y en Acapulco, sin lugar a dudas, demostrado por las encuestas, los más populares. Ojalá que, si ellos resultan ganadores, puedan ejercer una apropiada gobernanza. Ahora, el candidato a Gobernador, tuvo una falla técnica y el INE ha dado marcha atrás a su registro. ¿Lo reinstalará el Tribunal? Lo más probable es que sí, el TEPJF ha sido complaciente con el ejecutivo federal y el apoyo del presidente al candidato (hasta hoy) de Morena, es más que patente. 

Me congratulo por las candidaturas de Beatriz Mojica Morga (al congreso local) y de Pablo Amílcar Sandoval (al congreso federal) si se concretan, estoy seguro de que ambos tendrán mucho que aportar, en sus respectivos ámbitos. 

Ojalá todas y todos entiendan, que solamente Juntos Logramos Generar: Propuestas y Soluciones. 

JLG.

 

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