Jorge Laurel González.

Benemérito de la Patria

Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz. Confiemos en que todos los mexicanos, aleccionados por la prolongada y dolorosa experiencia de las comunidades de la guerra, cooperaremos en el bienestar y la prosperidad de la nación que sólo pueden conseguirse con un inviolable respeto a las leyes, y con la obediencia a las autoridades elegidas por el pueblo… (Juárez, 15 de julio de 1867).

Benito Juárez (1806-1872 Presidente de México).

Este 15 de marzo, será considerado un día festivo, se suspenderán las labores escolares y laborales, además no habrá servicio bancario. ¿A qué se debe todo esto? ¿Qué se celebra el 15 de marzo? Bueno, en realidad el 15 de marzo no se celebra nada en particular, pero de acuerdo a la Ley que se aprobó gracias a la química Irma Figueroa, cuando fue diputada federal, los días festivos se recorren al lunes previo, de tal manera que se garanticen los fines de semana largos, produciendo de esta manera una incentivación de los viajes y por lo tanto de la industria turística, especialmente de lugares como nuestro Acapulco, que se mantiene durante todo el año de nuestros fieles y asiduos visitantes de fin de semana. 

Fines de semana largo que estuvieron a punto de suspenderse, cuando (dicen) José Ernesto López Gonzáles (el hijo menor del presidente) no supo que se celebraba el día 5 de febrero de 2019. Afortunadamente toda la industria turística en bloque salió a la defensa, con números sobre la mesa, de lo que significaban los fines de semana largo, en derrama económica, se contó con el apoyo irrestricto de don Miguel Torruco, nuestro actual secretario de Turismo y fue una de las decisiones donde el presidente escuchó afortunadamente a sus asesores. 

Así que para no incurrir en el desconocimiento de la fecha, escribiremos el día de hoy un poco sobre don Benito Pablo Juárez García, nativo de San Pablo Guelatao, Oaxaca, fue un abogado y político mexicano, de origen indígena (de la etnia zapoteca), presidente de México en varias ocasiones, del 21 de enero de 1858 al 18 de julio de 1872. Se le conoce como el «Benemérito de las Américas» que es el título con el que nombramos al actual artículo.​ Es célebre su frase: «Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz», la cual también hemos reproducido al principio, con el párrafo que le sucede. Hay que acotar que esta frase seguramente fue inspirada en las obras de Kant, específicamente en su ensayo Sobre la paz perpetua, donde el filósofo dijo:

la injusticia cometida se ejerce únicamente en el sentido de que no respetan el concepto del derecho, único principio posible de la paz perpetua.

Benito Juárez vivió una época crucial en la formación del Estado mexicano, considerada por muchos historiadores como la consolidación de la nación como república. Juárez marcó un parteaguas en la historia nacional y fue protagonista de primer nivel de esta época. A pesar de tratarse de un Presidente sin antecedentes militares, fue una figura clave tanto en la Guerra de Reforma como en la segunda intervención francesa. Su biografía durante los años que ocupó la presidencia es una parte sobresaliente de la historia de México.

El nombre de sus padres eran Marcelino Juárez y Brígida García de acuerdo al acta de bautismo levantada al día siguiente de su nacimiento​ y quién según sus propias palabras, eran «indios de la raza primitiva del país».​ 

Ambos fueron agricultores. Los dos padres murieron cuando él tenía tres años; su madre durante el alumbramiento de su hermana María Alberta Longinos. Benito junto con sus hermanas María Josefa y Rosa quedaron bajo el amparo de sus abuelos paternos Pedro Juárez y Justa López igualmente indios de la «nación zapoteca» y su muy pequeña hermana María Longinos con su tía materna Cecilia. 

A los pocos años murieron también sus abuelos y las dos hermanas mayores de Juárez se casaron, quedando él finalmente bajo la custodia de su tío Bernardino Juárez. A partir de entonces trabajó como peón del campo y como pastor de ovejas hasta la edad de doce años. Su tío Bernardino conocía el castellano y se lo enseñaba a Juárez que mostraba entusiasmo en aprenderlo, sin embargo, las labores del campo y el hecho de que en el pueblo no se hablara el castellano no permitieron que Juárez avanzase mucho en su aprendizaje. 

En su pueblo, como sucedía en las poblaciones pequeñas, no existía ni la más elemental escuela. Juárez se daba cuenta que quienes aprendían a leer lo hacían viajando a la ciudad, ya sea costeándose una pensión o trabajando como sirvientes en las casas ricas, lo que alimentó su deseo de ir a la ciudad, lo cual solicitaba a su tío con mucha frecuencia sin concederle este jamás su deseo. 

Finalmente, el 17 de diciembre de 1818 Juárez decidió marcharse de su pueblo natal después de haber elegido entre los sentimientos y su deseo de educarse. Dirigió sus pasos a la ciudad de Oaxaca.​ Sobre esta fuga hay una leyenda de que pudo motivarse tras haber perdido una oveja y evitar el castigo que le esperaba. 

Hasta este momento la lengua única de Juárez era el zapoteco siendo sus conocimientos de castellano básicos.

Su triunfo como persona, gracias a su tenacidad y esfuerzo, orientado principalmente a su educación, es digno de encomio. Además, hay que reconocerle que tuvo la visión suficiente para enamorar y casarse con la hija y con la fortuna de la acaudalada familia Maza, doña Margarita sucumbió ante el encanto y la sapiencia, del pequeño pastor que logró convertirse en el presidente de México, durante largos años y quien sufrió en carne propia la persecución durante la intervención francesa, provocando un gobierno itinerante que culminó con el triunfo de los fieles antiimperialistas. Siendo uno de los momentos históricos claves de esa época la batalla de Puebla del 5 de mayo, por cierto, también en esa fecha celebramos un fin de semana largo. 

A don Benito le tocó morir en Palacio Nacional, es uno de los presidentes (junto con Madero y Cárdenas) más admirados por el presidente López Obrador. 

Su recuerdo, permanece imborrable en la memoria colectiva de todas y todos los mexicanos, como ejemplo de que no importa la cuna, sino el deseo de salir adelante. Origen, no es necesariamente destino. 

Recordemos que solamente Juntos, Logramos Generar: Propuestas y Soluciones. 

JLG.

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