PASION POR GUERRERO.

Oscar Athié.

“El pueblo y solo el pueblo siempre tiene la razón”. Este es el principio en el que se basa la opinión pública sobre lo que es la democracia. Principio que no necesariamente es verdad. 

Estamos inmersos en la modernidad del marketing, en donde los grandes politólogos y los expertos en el marketing político, son los verdaderos jefes de campaña de cualquier partido y de la gran mayoría de los políticos, en los que ambos se decantan por dejar de lado los compromisos necesarios, los reales, los posibles, para pasar mejor a la elaboración de una especie de menú a la carta para los electores, lo que en definitiva da mejor rentabilidad para el objetivo principal, que no es otro que ganar la voluntad de los votantes.

Entran en las conversaciones terminos como, posicionamiento, conocimiento, positivos, negativos, estrategias, discursos apropiados y muchos etcéteras, que llevan a estos expertos o despachos multidiciplinarios, a estudiar muy depuradamente el mercado sociológico que para ellos significa el electorado (la gente), formulando finalmente, una serie de gestos, palabras, slogans de impacto y videos, los que son priorizados según la demanda o mejor dicho: lo que la gente quiere escuchar o ver.

Inevitablemente esta fórmula termina chocando de frente con lo que la realidad exige y termina también inevitablemente por ser inviable o inoperable, ya que la sociedad no está advertida de la verdadera dimensión de la problemática en la que se encuentra. 

Innegable la grave crisis económica en la que mundialmente nos encontramos, y de la que nuestro Guerrero forma parte. Solo hay que acercarse un poco a la gente, adentrarse un poco en las zonas menos favorecidas, en las golpeadas por la falta de empleo y de oportunidades, para encontrarnos de frente con esa realidad de gente alerta, confusa y desconfiada, desconcertados y recelosos, reacios al debate conflictivo y con escaso nivel de entendimiento sobre lo que realmente les está sucediendo.

Se nota que colectivamente una gran mayoría está anclada en la paternalista forma de gobierno que hemos vivido desde siempre, acostumbrados a que les resuelvan sus problemas desde arriba de donde viene la caridad humillante, lo que es muy distinto de la solidaridad que es horizontal e implica un mutuo respeto. Hay algunos muchos que son poco dados a la competencia y también poco dados a participar en las soluciones. Gran parte se encuentran refugiados en las redes de apoyo familiar y preocupados de los conflictos de poder que se avecinan o en los que de hecho ya estamos.

El marketing no falló en el caso de los ganadores, lo que falla entonces es no ver la realidad, y como hemos visto en muchas partes del mundo, aquellos ganadores comienzan a desdecirse de aquel menú de promesas rosas, y comienza la dureza de nuevas políticas antipáticas que regularmente implican siempre sacrificio en mayor o menor medida.

La clase política finalmente surge a imagen de los propios ciudadanos, por lo que la frase de que en democracia todo el mundo tiene el gobierno que se merece, no pierde actualidad ni vigencia.

No puedo evitar ver esto como una gran tarea de lo que los próximos gobernantes en nuestro Estado deberán hacer, esto es una gran tarea de pedagogía social para hacer saber y comprender a la población de la enorme necesidad y lo ineludible de los esfuerzos pendientes. Para que el relevo en el poder realmente sirva de algo, a los confusos, deconfiados, recelosos, etc., se les debe hablar con verdad, decirles realmente donde está, lo que le espera y para qué. Definitivamente que esta es una hora inédita, en que la ética de la convicción y de lo que se debe de hacer debe privilegiarse y quedar muy por encima de lo que se quiere hacer y de los oportunismos electorales.

Esta inédita hora irremediablemente quedará escrita en la historia de nuestro Estado, nosotros la viviremos y de una u otra forma participaremos en ella. Los nombres de los decisores y de los actores principales, ya andan en nuestras pláticas y quizá algunos incluso en nuestras preferencias, es momento principalísimo pues, de estudiar las propuestas porque hay un privilegio que viene primero: el nuestro cuando los privilegiemos con nuestro voto y no podemos ni debemos equivocarnos.

Esos actores políticos y nosotros mismos, no deberiamos olvidar o dejar de lado, el hecho inevitable de que habrá un día en que solo terminaremos siendo un recuerdo para algunas personas. Gente que nos importó, que amamos, o simplemente en la que dejamos alguna huella. Entre tantas cosas que nos significa vivir, está la oportunidad de significar un buen recuerdo para ellos.

Ojalá y es mi mejor deseo, que las mujeres y los hombres que lleguen a gobernar Guerrero en el próximo octubre del 2021, puedan y sepan dejar un buen recuerdo a las generaciones de guerrerenses que están comenzando su vida y que no se equivoquen no solo en su actuar perdidos en el privilegio de gobernar, sino más bien, que comprendan que ese privilegio no significa para este caso lo que dice el diccionario, que es contar con una ventaja superior atribuida a una persona o grupo, y que en realidad significa obligación y compromiso con las palabras del discurso, que al dar su palabra se entreguen a ella, en la obligación de devolver el prestigio y el honor a la palabra asi como reivindicarla en toda su belleza y desnudez.

Hoy les escribo a ustedes desde luego, pero dedico esto principalmente a los de abajo, a los que están desde hace siglos en la larga fila de la historia, y que no saben leer o no tienen con qué.

Les abrazo.

Siempre atento a sus comentarios y opiniones en:

FB: Oscar Athie Twitter: @oscarathie

COMPARTIR