El papa Francisco dio su bendición a los Juegos Olímpicos de Tokio desde la Ciudad del Vaticano y deseó que el evento, inaugurado el viernes, sea una señal de esperanza y “hermandad universal” ante la pandemia de covid-19.

“En este periodo de pandemia, estos juegos son un signo de esperanza, de hermandad universal y de un sano espíritu de competición”, dijo Francisco a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro para su aparición tradicional del domingo.

El Papa ofreció su bendición a los organizadores, deportistas y todas las personas que colaboran en esta “gran celebración del deporte”.

Los Juegos Olímpicos fueron oficialmente inaugurados el viernes, durante una ceremonia con sólo unos centenarios de dignatarios como público, tras ser pospuestos un año por la pandemia del coronavirus.

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