ENFOQUE INFORMATIVO

El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza aconsejó a la gobernadora electa, Evelyn Salgado Pineda, dialogar con los distintos grupos delictivos que controlan Guerrero.

Advirtió que con su llegada a la titularidad del Poder Ejecutivo, hay riesgo de que se dé también un reacomodo entre ellos, lo cual detonaría más enfrentamientos por el control del territorio del estado.

El prelado católico ofició como todos los domingos la misa en la Catedral «Asunción de María», en Chilpancingo, y al término fue abordado por reporteros de diversos medios de comunicación para conocer su opinión sobre varios temas relevantes en la entidad.

Respecto a la constancia de mayoría y validez que el IEPC entregó a la morenista Evelyn Salgado Pineda, que la acredita como gobernadora electa, primero le manifestó su felicitación y aseguró que en el estado «triunfó la democracia».

Le pidió que durante su mandato tenga prudencia, humildad y «que esté muy cerca de la gente porque no es fácil gobernar Guerrero, y yo creo que a este gobierno (el de Héctor Astudillo Flores) fue lo que le faltó: humildad y acercarse a la gente».

A los partidos políticos coaligados del PRI y PRD y a su abanderado Mario Moreno Arcos, les pidió respetar los resultados finales del cómputo estatal, dado que, manifestó, ve resistencia por parte de ellos.

«Mejor hay que tener esa actitud positiva, esa cooperación, ese diálogo y todos trabajar por Guerrero. ¡No dividir a Guerrero!. Y pues sí, el candidato del PRI presentará sus argumentos, pero no creo que esto vaya a cambiar la decisión del pueblo y de las autoridades electorales», dijo.

A pregunta de cuál va ser la relación y acercamiento que tendrá la iglesia católica con la próxima mandataria, respondió que ésta ya se había comprometido a restablecer la Subsecretaría de Asuntos Religiosos dependiente de la Secretaría General de Gobierno cuando andaba en campaña.

Y es que recordó que dicha área fue suprimida por el actual mandatario y su secretario general Florencio Salazar Adame y que incluso a su titular «lo corrieron por una razón muy tonta: le dijeron que porque no supo controlarme  como obispo».

Mala negociación

El prelado católico aseguró que los malos resultados que obtuvo la alianza PRI-PRD en las elecciones del pasado domingo 06 de junio, fue producto de la «mala negociación entre las cúpulas» de estos mismos partidos políticos.

«Hubo un arreglo de cúpulas en el que se estableció que se iba a unir el PRD y el PRI y se repartieron el terreno, y está claro que el señor Evodio renunció a la candidatura por la gubernatura, pero le iban a dar a Chilpancingo al PRD. Entonces, yo creo que la mala negociación que hicieron desde las cúpulas ha sido la tumba para el PRI porque no supieron negociar del todo bien», explicó.

Habrá reacomodo de grupos

El líder religioso advirtió que con la llegada de un nuevo gobierno hay riesgo de que haya un reacomodo entre células criminales que detonaría a la vez enfrentamientos por el control del territorio del estado.

Aunque se reservó precisar en qué zonas se registraría este hecho bajo el argumento de que «es peligroso para mí decirlo», aseguró que se trata de aquellos que son «solapados» por el actual gobierno priísta de Héctor Astudillo Flores.

«Está claro que unos grupos criminales o narcotraficantes apoyaron a un partido. Entonces, algunos grupos criminales han estado aliados al mismo gobierno, y al salir estos gobiernos, estas células delictivas van a quedar desprotegidas y van a buscar imponerse o chantajear o simplemente secuestrar para llegar a ciertos arreglos», vislumbró.

Ante esta situación, el obispo consideró que el nuevo gobierno que encabezará Evelyn Salgado Pineda debe «sostener la ley, el derecho y sacar a Guerrero adelante y que no sea botín de los grupos criminales».

Sin embargo, también le aconsejó dialogar «mucho con los grupos y que escuche también sus razones», así como, recordó, lo hizo él en su momento para supuestamente pacificar varias zonas de la entidad.

«Ustedes saben que hemos logrado pacificar muchos lugares, con el gobierno también, sobre todo esa zona de Chilapa, Tlapa, el mismo Chilpancingo, en los que logramos que disminuyera la delincuencia. Ciertamente ha cooperado el gobierno, pero ellos por su lado y yo por otro, y ante todo esto cabe el diálogo; tenemos que dialogar, incluso el peor de los enemigos tenemos que vernos los ojos a los ojos, la cara a la cara, porque ellos también tienen sus razones y hay que escucharlos», finalizó.