La ciberseguridad es un tema que ha cobrado gran relevancia en la actualidad. En los últimos años, los ataques de alcance masivo han ocupado los titulares de los medios, y es que el cibercrimen no perdona, no discrimina y cualquier entidad (gobierno, organización, empresa o individuo) puede caer presa de sus garras. Los recientes ataques a la Lotería Nacional (Lotenal) el mes pasado, donde ciberdelincuentes secuestraron información sensible de la dependencia de gobierno, confirman que en México nos falta mucho para prevenir este delito.

“La falta de regulación e implementación de políticas es un reto con el que están lidiando las instituciones de gobierno y las empresas del país, pues las deja vulnerables ante los cibercriminales. Por ello, es que cada vez es más fuerte el análisis de este tipo de problemas y la búsqueda por tener un paradigma que seguir”, dice David Cisneros, director regional de ventas en Appgate.

Avaddon, el grupo detrás del ataque que sufrió Lotenal, ha tenido un crecimiento importante, sobre todo en América Latina, donde Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica, México y Perú han sido los países más vulnerables, ya que han registrado víctimas en sectores como gobierno, industria, salud, servicios financieros y empresas de telecomunicaciones.

Los atacantes que utilizan el ransomware de Avaddon, han comprometido a las víctimas mediante el uso de inicios de sesión en equipos de cómputo de escritorio o apuntando a redes privadas virtuales, que están mal configuradas o usan autenticación de factor único”, dice Víctor Ruiz, fundador de Silkin, una empresa especializada en ciberseguridad.

Además, los grupos criminales se han aprovechado de la falta de seguridad cibernética y de las débiles estrategias de defensa que hay en Latinoamérica.