Por: Ceso Sánchez Castillo 

Amables lectores, para nosotros los acapulqueños, que todos los días vemos lo que hacen nuestras autoridades y lo que dejan de hacer, no solo nos causa molestia, coraje, y hasta vergüenza, porque hay situaciones que todos vemos, menos la alcaldesa, que sin duda se encuentra en su zona de confort viendo pasar el tiempo y preparando todo para que no deje al descubierto sus artimañas, que todos lo sabemos.

No quiso ser una buena alcaldesa, porque capacidad, la tiene, pero su negligencia vino a manchar su noble apellido y a engrosar la lista de los trienios perdidos, si nos deja un acapulco lleno de basura, sin agua potable, calles destrozadas, poblados sin alumbrado público y sin servicios, no se puede tapar lo que todos vemos.

Es triste, muy triste saber que nuestro puerto con una enorme fama por sus bellezas naturales, su clima, sus playas, sus cálidas arenas y su gente amable y trabajadora, no merezca el trabajo digno, obras públicas, no hace nada, porque no se lo ordenan, vía pública, es toda una corrupción porque permite todo, banquetas y calles llenas de puestos fuera del alineamiento, camellones en el mercado central, llenos de escombros, de basura, de porquería y media y una alcaldesa contando los días para dejar el puesto, que sin duda si la ha beneficiado a ella y a sus más cercanos colaboradores, los de su confianza.

Nunca se ganó el afecto ni de sus trabajadores, a quienes nunca visitó, nunca les dijo unas palabras de aliento, de ánimo para sacar al puerto del atraso que tenemos, porque ella es la única que decide lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer.

No hay sesiones de cabildo, como lo marca la ley, no permite que los funcionarios asistan a las comparecencias que les solicitan porque ella es la ley, quienes ya estuvimos en el cabildo, sabemos lo que se debe hacer y cómo se debe hacer, para eso están las leyes y reglamentos y quien no las respeta no merece más que el rechazo de la sociedad que paga sus impuestos, que sufre sus desplantes arrogantes, sus falsas apariencias, cree que con otorgar unos reconocimientos, a quienes no han hecho nada por acapulco ya van a hablar bien de ella.

Que equivocada está, ojalá y el congreso del estado y la contraloría del estado revise todo con lupa, para que se le finquen responsabilidades, el peor error de un político es la omisión, es decir, no hacen lo que deben hacer, y en esto ella es la numero uno, la que se lleva la corona, se le olvida que el juicio tremendo de la historia, la juzgará, ya la está juzgando, pasará sin pena ni gloria, de nada servirá lo que diga, su ineptitud está a la vista, su maldita herencia, acapulco sin agua, lleno de basura, calles destrozadas, comunidades abandonadas, un trienio más perdido!!!

Gracias.

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