El investigador Jesem Orellana, de Fiocruz-Amazônia, afirmó que “se acabó el oxígeno y los hospitales se han convertido en cámaras de asfixia”. Manaos es la capital del estado de Amazonas. El Sindicato de Médicos de Amazonas hizo un llamado para que se encuentre una solución al problema. “Transportar oxígeno desde otros estados en condiciones de guerra es una necesidad para salvar vidas”, dijo Mário Vianna, presidente de la organización.
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