Por: Fernando Hinterholzer Diestel

Después de sufrir las embestidas de la naturaleza a la que hemos degradado de manera galopante en los últimos ochenta años, nos quejamos de huracanes, lluvias atípicas, derrumbes y sismos de gran intensidad y se nos olvidan los compromisos del Acuerdo 2030 de la ONU, al gobierno mexicano le vale “una pura y dos con sal” cumplir los requerimientos mundiales para disminuir los efectos del cambio climático para evitar las tragedias ya cotidianas, sucedidas en septiembre y ya sin un fondo para ayudar a las víctimas a recuperar algo de lo que perdieron durante las inundaciones, derrumbes y el cuasi terremoto de 7.1 en la escala de Richter, se prevé más de 200 millones de migrantes en la próxima década por el cambio climático.  Pero también al gobierno de la 4T se le olvida que las festividades patrias, como lo es el 16 de septiembre, son para honrar a los héroes que iniciaron la lucha independentista (diferentes a quienes la culminaron) y no para hacer de la insigne festividad patria una evento político con la presencia de varios dictadorzuelos que tienen a sus países sumidos en la miseria, violentando los derechos humanos, sin libertades individuales y sometidos desde hace años a crueles tiranías. Las festividades patrias de este año reafirmaron la estrategia del gobierno de López Obrador, con la cual construye una falsa imagen tipo echeverrista en los años 70´s de líder latinoamericano y así pretender que no les tiene miedo a los norteamericanos, y que seguirá por su ruta al populismo de los vecinos países de centro y Sudamérica. Es evidente que AMLO  hubiera deseado  que el presidente cubano, hubiera sido Fidel Castro, para que “su egolatría y sueños húmedos” hubieran sido plenos. Por supuesto que la  presencia y el protagonismo del dictador cubano fueron un pequeño desafío a Estados Unidos (que tiene una agenda mucho más importante y estratégica), de la misma manera que lo fue su vacilada propuesta para desaparecer la OEA. Ese discurso volvió a hacerse presente en la Cumbre de la CELAC este pasado sábado. La desairada cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) organizada por nuestro país, en donde solo llegaron  16 jefes de Estado de esa organización a la que están adheridos 32 naciones, los demás enviaron a cancilleres o vicepresidentes, los acuerdos a que se llegaron intrascendentes y no se tocó el tema de la OEA, lo relevante fue la dura crítica de los representantes de Paraguay y Uruguay a los dictadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Recuerdo que alguna vez en mis tiempos de estudiante, mi abuelo Diestel me aconsejo que “era más productivo llevarse con los más inteligentes de la clase que con los más burros”, y lamentablemente nuestro “presi” le gusta llevarse más con los dictadores bananeros” que con los dueños del poder mundial.

Al parecer México intenta retomar su papel de liderazgo en Latinoamérica como contrapeso ante el vecino del norte, lo que incluiría el apoyo de China, quien ya disputa con los EU, su entrada a la región. El gobierno mexicano, y  su presidente, enviaron todo tipo de señales y realizaron declaraciones provocadoras contra los Estados Unidos de América. López Obrador se alineó con Cuba, Venezuela y Bolivia, las tres naciones con mayor antagonismo actual frente a Washington. Declaraciones fuera de tiempo y lugar, nada diplomáticas a su principal socio comercial, con el cual se intercambian más del ochenta por ciento de la economía mexicana, de ese tamaño es nuestra dependencia “hacía con los gringos”. Los ideológicos resentimientos antiestadounidenses que utiliza cada día desde su infumable mañanera en Palacio Nacional nos  llevan directo a lo que parece ser ya un hecho y que hará mucho más difícil la relación: no habrán más vacunas regaladas, ni apertura de frontera en mediano plazo, lo que si sucederá es que el gobierno de Biden  elevar a rango de terrorismo el narcotráfico, con lo que eso conlleva; demandas contra el país en el seno del T-MEC por el incumplimiento de lo firmado, y el endurecimiento en las acciones contra la inseguridad y narcotráfico en México. Nuestro primer mandatario se encuentra acorralado en su populismo bananero, y quedará aislado en el lugar que la política internacional destina a los dictadores autócratas, y como un socio comercial abusivo y poco confiable.

 Tal vez López Obrador este alucinando en que si cumple con el trabajo de policía antinmigrante, (que no lo hace verdaderamente) encargado por los estadounidenses que es  el control migratorio, esto le da en automático algunas  prerrogativas, para volverse en “anti gringo” pero solo en el discurso. Lo extraño es que ni la vicepresidenta Harris ni el propio presidente Biden se enojen públicamente con la cantidad de errores y declaraciones nada diplomáticas que comete el gobierno mexicano, un día sí y otro también (sobre todo en materia de seguridad y combate a los cárteles criminales), y quizá por lo pronto esperaran que el muro fronterizo sur (Guardia Nacional y Migración) continúe deteniendo “a medias” el intenso flujo  migratorio de Centro América, África, Cuba y Haití, con toda la rudeza y violación de derechos humanos que ello conlleva. Los expertos en relaciones internacionales han comentado que este “endurecimiento” anti gringo del gobierno mexicano es puro blofeo y que de nada servirá porque ni el gobierno de Biden ni las principales dependencia  del Departamento de Estado se detendrán en sus señalamientos a México. Y que por supuesto tampoco dejarán de vigilar las operaciones de los carteles del narco y sus negocios trasnacionales. Pero a la mitad del camino,  López Obrador trata de acomodar, a su modo, los tiempos políticos del imperio yanqui. Veremos si le resulta y “no le sale el chirrión por el palito”.

México necesita volver a ser un país confiable, en donde se respeten las leyes y el Estado de Derecho. De otra forma no regresaran las inversiones extranjeras que pueden ayudar a que la economía ni la confianza que se ha perdido de sus socios comerciales. Para a que la economía se restablezca y crezca varios puntos arriba de lo esperado, pero si continuamos demostrando al exterior que  nuestros modelos a seguir son Cuba, Nicaragua o Venezuela, donde no existe la democracia, se violan sistemáticamente los derechos humanos y tienen unas economías hechas pedazos y un grupo de personas dominan a toda la población, no tendremos acceso a la inversión extranjera directa que genera progreso. El gobierno de la 4T no respeta la democracia y trata de desaparecer los organismos autónomos que sustentan nuestra endeble democracia. “La democracia es un ideal universalmente reconocido y se sustenta en los principios de la división del poder, la igualdad y el respeto a los derechos fundamentales para lograr igualdad social erradicando a la pobreza” de acuerdo a la ONU quien celebró el pasado 15 de septiembre el Día de la Democracia. 

ES CUANTO.

ADENDDUM: alrededor de 100 mil homicidios dolosos y cero crecimiento económico en lo que va del sexenio. Y casi una tercera parte del territorio nacional cooptado por el crimen organizado, que interviene inclusive en los comicios para poner sus candidatos. A que suena estas noticias: narcoestado o estado fallido.

 

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