Estimados lectores, estamos de regreso, me abstuve de opinar, ya que me di la tarea de observar de cerca la temporada electoral, es decir, observé con suma atención las propuestas, a los candidatos y por supuesto, las mañas y descalificaciones por parte de los partidos y sus representantes y, de todo aquél actor político que figuraba en las tan ansiadas elecciones, es por todo ello que me gustaría hacer un recuento de lo que se vivió en estas elecciones, o como yo le digo: “un recuento de daños”, comencemos…

¿Por dónde comenzar? Difícil decisión, pero iniciaré semanas antes de que comenzaran las campañas, justo cuando surgieron “nuevos partidos políticos”, estos decían que representaban el cambio, cuando solo eran “más de lo mismo”, personas sin preparación, sin ganas y sobre todo: Sin propuestas. En donde antes de iniciar se traicionaron entre ellos y perdieron toda oportunidad de contender realmente por un lugar en el erario público, perdón, por contender un puesto público, lo cual no solo dio como resultado que se quemaran, sino que representa un daño permanente a la sociedad, ya que muchas personas sí quieren un cambio, permitir que surjan esta clase de partidos, que no tienen ni pies ni cabeza y por ende, ni siquiera alcanzan los números de votos para mantener el registro, crea una desilusión total en las personas, que como consecuencia, no creen en nuevas opciones y voltean a ver a las marcas conocidas, marcas que representan la misma política de siempre. 

Y, hablando de marcas conocidas, o de esperanzas creadas, en esta contienda electoral se vivió un sin fin de chapulines, sí, esas personas que van de partido en partido, prometiendo que son de izquierda, derecha, y de centro para acabar en Morena “la esperanza de México”, o por lo menos, la esperanza para que ellos ganaran, porque sin la ola de dicho partido no juntaban ni los votos de su familia, esto solo afectó la decisión del electorado, ya que creen en la 4T de nuestra cabecita de algodón, pero no creen que las personas que van a estar al frente sean partidarios de dichos lineamientos, y por supuesto, sin olvidar los escándalos de supuestos candidatos con antecedentes delictivos, lo anterior creó como consecuencia unas elecciones cardiacas, por lo menos en nuestro municipio, pero al final, la popularidad de algunos candidatos, más la ola morena, lograron rescatar a estos actores políticos y por fin darles un lugar que por supuesto, no se merecían… Ahora sí como dicen “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. 

También observé de cerca a otra gran marca conocida, que hoy se queda sin nada más que con las ganas, el PRID, sí la suma del PRI y PRD, en donde reinaron las propuestas a medias, pero sobre todo la marmaja, el dinero y el derroche, campañas con bombo y tarola, en donde se observaba el gran poder adquisitivo de los candidatos, la codicia y la falta de criterio para no resignarse y retirarse con la cabeza en alto, porque aun y cuando pasó el torbellino “Adela Román”, las personas respondían las encuestas diciendo que, y cito: “preferían a un perro, que de nuevo al PRID”, no cabe duda que, “No hay peor ciego, que el que no quiere ver”.

Lo anterior sin contar, a los partidos que no se merecen ni que hablemos de ellos, esos verdes que contrataron influencers o artistas para repuntar por la falta de brillantes y de color en sus candidatos, sin contar las amenazas, chantajes y moches o a los payasos que aparecen en cada elección repitiendo frases como “soy tu bro …” 

En fin, es por todo lo anterior que podemos observar con claridad, que en estas elecciones solo se dividió aún más a la población, entre los fifís y la clase baja, lo cual resulta catastrófico, por que lo que hoy necesitamos es unirnos como uno solo, para tener un mejor estado y un mejor municipio, donde no debe de imperar la sobreposición de intereses personales sobre los colectivos, ya que NO comprendemos algo,  y esto es que: todos somos guerrerenses, es por ello que hago un llamado a la sociedad guerrerense y sobre todo acapulqueña, ¡basta de interponer sus pretensiones, empecemos a trabajar en equipo a trabajar con todos y a recordar sus inicios, y comenzar a contribuir con esta sociedad para crear un mejor municipio y un mejor estado… Porque juntos somos Guerrero y juntos podemos más!

Por: Juan Manuel Ramírez Mendoza 

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Twitter: @Jmramirezm1

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