Enfoque Informativo.

Superar el retraso en la entrega de vacunas contra covid-19 y la condena a “demasiadas guerras” en el mundo fueron parte de los llamados que hizo hoy, en el día de Pascua de Resurrección, el papa Francisco en la Basílica de San Pedro, donde además rindió un homenaje al personal médico que trabaja en primera línea ante la crisis sanitaria.

El líder de la Iglesia católica realizó su mensaje antes de la bendición  Urbi et Orbi, enfocando su discurso a los más vulnerables, los enfermos de covid-19, migrantes, las personas que debido a la pandemia viven en la precariedad y las poblaciones que sufren las guerras.

“Las vacunas son una herramienta esencial en esta lucha (…) En el espíritu de un ‘internacionalismo de las vacunas’, insto a toda la comunidad internacional a un compromiso común para superar los retrasos en su distribución y para promover su reparto, especialmente en los países más pobres”.

En esta segunda Semana Santa anómala por las restricciones del covid-19, donde el papa Francisco denunció que “la pandemia todavía está en pleno curso, la crisis social y económica es muy grave, especialmente para los más pobres; y a pesar de todo –y es escandaloso– los conflictos armados no cesan y los arsenales militares se refuerzan”.

“Que el Señor inspire la acción de las autoridades públicas para que todos, reciban ayuda imprescindible para un sustento adecuado”. Asimismo, agradeció a los países que acogen con generosidad a las personas que sufren y buscan refugio.

Papa Francisco pide silenciar “clamor de las armas”

El pontífice de 84 años pidió silenciar “el clamor de las armas en la querida y atormentada Siria, donde millones de personas viven actualmente en condiciones inhumanas, así como en Yemen, cuyas vicisitudes están rodeadas de un silencio ensordecedor y escandaloso, y en Libia, donde finalmente se vislumbra la salida a una década de contiendas y enfrentamientos sangrientos”.

“¡Todavía hay demasiadas guerras y demasiada violencia en el mundo! Que el Señor, que es nuestra paz, nos ayude a vencer la mentalidad de la guerra”, expresó también el papa Francisco.

Además, recordó la violencia en Birmania, que ya cumplió más de dos meses tras el golpe de Estado provocado por militares, los cuales han reprimido agresivamente a los manifestantes.

Pidió a la comunidad internacional ayudar al “pueblo libanés, que atraviesa un período de dificultades e incertidumbres” y que “israelíes y palestinos vuelvan a encontrar la fuerza del diálogo para alcanzar una solución estable”, insistiendo en una solución con dos Estados independientes.

El papa Francisco también elogió “el camino de pacificación que ha emprendido” Irak, donde realizó una visita histórica en marzo, y fustigó “la violencia interna y el terrorismo internacional” en el Sahel y en Nigeria. También pidió la liberación de los prisioneros en los conflictos de Ucrania y Nagorno Karabaj.