Fernando Reina Iglesias.

Todavía recuerdo como si hubiera sido ayer aquel 24 de agosto de 2004 en el que Ana Gabriela Guevara nos causaba una enorme alegría a los mexicanos, corriendo sobre el tartán del estadio olímpico de Atenas para conseguir la medalla de plata.

Su madera de campeona le permitía criticar, tener actitudes poco cordiales con la prensa e incluso minimizar el triunfo de otros atletas como cuando en 2012 declaró: “el fútbol es un negocio, no un deporte” acerca de la medalla de oro obtenida por la selección de fútbol en el 2012.

Ese mismo año cuando su paisano, el velocista Alejandro Cárdenas fungía como director de calidad para el deporte de la CONADE fijó la meta para México, de al menos obtener la misma cantidad de preseas que en Beijing 2008; Ana Gabriela dijo “sigue siendo una meta muy corta, yo pensaría en lugar de igualar lo que se hizo hace 4 años, en conseguir un número de medallas más alto”.

En septiembre de 2004 demeritó los resultados obtenidos por la delegación mexicana en los juegos paralímpicos diciendo “las medallas son más fáciles… no son parejos.” Mientras la delegación paralímpica consiguió 34 preseas, la delegación mexicana que compitió en las olimpiadas trajo 4 y esto fue lo que detonó la reacción de la velocista sonorense ante los cuestionamientos de la prensa.

Theodore Roosevelt en 1910 durante un discurso en la Sorbona de París habló del “hombre en la arena” dejando en claro que criticar los esfuerzos de otros es mucho más sencillo que meterse a pelear a la arena, sin importar si se gana o se pierde mientras se pelea por obtener un resultado se esta haciendo algo mucho más difícil que solo criticar.

No puedo criticar los resultados de ninguno de los atletas que compitieron por nuestro país, el privilegio de competir y defender tu bandera es solamente de unos pocos que merecen todo el reconocimiento por estar haciendo un esfuerzo que no es proporcional al hecho desde los escritorios burocráticos en el deporte federado de nuestro país.

Respeto a la atleta que nos dio la plata en 2004, pero no se puede elogiar la falta de resultados, no debemos de centrar el debate en el desempeño de los que sudaron la camiseta, más justo es llevar a un análisis la labor de quienes controlan las federaciones deportivas y de los funcionarios qué aunque no compiten, si son responsables de lo que se consiga al termino de las justas deportivas.

Nos hace falta una Ana Gabriela Guevara que levante la voz como cuándo fue atleta, que señale a los federativos, que luche en contra de lo que el sistema viene haciendo mal y que nos restriegue a todos su plata como golpe de autoridad ¿Dónde estas Ana Gabriela?

 

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