Ometepec. – El mayordomo de los festejos al señor san Nicolás de Tolentino para el año 2021, Rafael Torres Tapia, aseguró que realizaron el cabildo que es la entrega recepción de la imagen de San Nicolás de Tolentino y el toro de petate con todas las medidas sanitarias como preámbulo de la celebración para el año venidero.

Explicó que es una tradición muy arraigada en Ometepec y como parte de un compromiso religioso que suscribieron sus padres desde el año de 1992 para ser mayordomos como una promesa al venerado San Nicolás, porque uno de sus hermanos se vio enfermo al nacer y al que inclusive llamaron Nicolás en honor al santo que les hizo el milagro de curarlo.

El también regidor independiente, Rafael Torres expuso “lo hicimos respetando el protocolo del comité fue lo que acordamos muy contentos, nos hace entrega la familia Román Guillén a la familia Torres Tapia y enseguida viene la misa, toda la gente que acudió a la capilla, tanto vaqueros como gente del mismo barrio y nosotros, como mayordomos tomamos las medidas con cubre bocas, gel y un día antes, mandé a desinfectar toda la capilla igual mi casa tomamos todas las medidas”.

El también regidor, explicó que esta tradición data de más de 200 años y no podía eludir el compromiso, donde se acostumbra a obsequiar abundante comida, bebidas refrescantes; sin embargo, en esta ocasión para no propiciar aglomeraciones, no distribuyeron bebidas alcohólicas, lo mismo para evitar desordenes.

Mencionó que durante el rosario a San Nicolás solo estuvieron 30 personas y el rezandero guardando la sana distancia y medidas sanitarias.  Pero reconoció que saliendo de la misa los corazones que son las personas que en hombros bailan al toro de petate, no permitieron que el toro fuera subido en una camioneta y eso fue lo que en un momento causó que la gente lo acompañara en un pequeño tramo del recorrido.

Recordó que por la pandemia se suspendió la danza del toro que se celebra el 11 de septiembre por lo que la gente que gusta de esta tradición salió a presenciar el cabildo el 26 de septiembre.

Rafael Torres Tapia, relató que tuvieron mucho cuidado “para no violar ninguna regla sanitaria con el tema de la pandemia a nivel mundial no sólo Municipal ni estatal llegamos a varios acuerdos que el día 5 de septiembre más o menos nos convocan a la primera reunión como mayordomos entrantes con mayordomos salientes y el comité organizador de la capilla y tocamos varios puntos también, respetando en todo momento lo que estamos viviendo hoy en día”.

Añadió “ el acuerdo fue que no iba toro de petate el día 11 de septiembre, no iba haber cera, no iba a ver rezos, y en base eso nosotros nos empezamos a guiar como familia y tomamos la decisión aquí en la casa con mis padres que el día 26 día del Cabildo que mejor llegamos con nuestros carros y salimos en caravana para evitar la aglomeración de gente montamos el toro en una camioneta ganadera de mi papá y llegamos a nuestro domicilio”.

“Respetando el protocolo del comité fue lo que acordamos muy contentos todos llega el día esperado 26 de septiembre a las 5 de la tarde nos hace entrega la familia Román Guillén a la familia Torres Tapia y enseguida viene la misa. Toda la gente que acudió a la capilla tanto vaqueros como gente del mismo barrio y nosotros como mayordomos tomamos las medidas con cubre bocas, gel y un día antes mandé a desinfectar toda la capilla igual mi casa tomamos todas las medidas”.

“Fue imposible decirle a la gente no, porque es una tradición de más de 200 años  aquí en Ometepec que vivimos año con año desde el 31 de agosto hasta el  11 de septiembre y en si finaliza hasta el día 26 de septiembre”.

Narró como vio a la gente “entusiasmados con lágrimas en los ojos esperaban que San Nicolás pisara la calles y dice mi papá el toro se sube a la camioneta y San Nicolás a la otra camioneta y ya no nos dejaron, llenos de alegría con sentimientos encontrados tomando todas las medidas, porque las tomamos llevamos cajas de gel, paquetes de cubre bocas íbamos bien protegidos se les dio a la gente, mucho decían no, muchas decían si y quien quería cumplir con las reglas pues lo tomaba y quien no se iba bajo su propia responsabilidad. Siguió el recorrido, pero como Familia veníamos asustados por todo esto la gente empezó a descontrolarse por la emoción, la algarabía que no se había vivido el 11 y se vivió el 26 de septiembre”.

“Ya estaba nuevamente desinfectada no nos fue posible cerrar el portón porque la gente ya estaba adentro separando sus sillas dos metros despejar el patio de la casa respetando la sana distancia el altar estuvo solo al frente solo el rezador y nosotros como familia nos colocamos”.

“Como cada año no nos esperábamos tanta gente la vedad al llegar al portón se hace el rodeo para meter al toro fuimos captados por diferentes cámaras como para perjudicarnos prácticamente. Se siguió el protocolo de la algarabía del  toro se mete el toro hasta la casa, se entrega el tradicional pozole, café, el agua y refresco no hubo bebida, no hubo sonido, nosotros culminamos como ningún año antes visto con un rosario en la casa de los mayordomos con un rosario que nunca se había visto y ese rosario fue ofrecido por la pandemia a nivel mundial que estamos  viviendo hoy en día”.

Abundó “las 14 cocineras que estuvieron haciendo el pozole todas tenían cubre bocas y caretas de hecho hasta guantes, las personas que repartieron los refresco vistieron igual que las cocineras con toda la protección para evitar el contagio y la gente que no quiso el cubre bocas pues no le pudimos exigir tampoco, les decíamos gustas uno, nos decían no muchas gracias, se respeta la decisión dé cada uno. Como les digo culminamos con el Rosario llega la policía, llega el director de reglamentos y llega un periodista a querer parar el rosario yo no lo podía parar porque el Rosario era ofrecido por la pandemia y la gente, así como estaba el rosario estaban llorando y que decían las señoras grandes Dios mío que pare esto”.

“Que decían que me dejen ver mis nietos yo lo escuché y que duros aquellas personas que quisieron detener el rosario en vez de que lo detuvieran hubiesen venido con una veladora a prendérsela a San Nicolás, todos tenemos problemas y enfermedades y por algo la gente entró a estar acompañándonos en el rosario de san Nicolás”.

El joven edil explicó que los que somos de Ometepec, sabemos de la fuerza de esta tradición, aseguro que ellos planearon todo para que hubiera poca gente durante el rosario, no obsequiaron, no sirvieron, ninguna bebidas alcohólicas a los asistentes para actuar con suma responsabilidad en este compromiso religioso que su familia, reiteró, adoptó desde hace 28 años y que esperan cumplir cabalmente en el 2021.

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