POR OFELIA REZA

 

Antes del proceso electoral 2018 fuimos invadidos por partidos rémora o parásitos que solo sirvieron para hacer  más engorrosa la elección.

Los mini partidos son el PSM, PPG, PES, Panal, Impulso Humanista, PSG, Coincidencia Guerrerense,  a esto se suman los tradicionales PRI, PAN, PRD, Verde Ecologista y Movimiento Ciudadano.

 

De todos los anotados, los primeros 7 perdieron su registro, más  el PES y Nueva Alianza que desaparecen. El efecto AMLO puso en su lugar a estos grupos de soñadores y vividores  en su justo lugar. El total olvido.

Analizaremos qué pasó con los partidos que permanecen pero fueron sacudidos por MORENA y se encuentran moribundos.

Empecemos por el PRI: No fue capaz de conservar la presidencia de la república ni de ganar una sola gubernatura, además tendrá  la menor bancada en de su historia en el congreso. Dirigentes del tricolor han intentado explicar el fenómeno. La autocrítica señala el hecho del alejamiento del PRI con la población y su militancia. También a la corrupción, el mal desempeño de los gobernadores y la baja aceptación de presidente en la figura de Pepe Meade,  persona gris y tan simpática como un ostión.

El PAN encabezó el frente ciudadano que era una aberración  por insertarse en él partidos social demócratas y uno conservador. Su votación  presidencial fue menor a la de hace 6 años, cuando compitió sin alianzas. Ricardo Anaya resultó mal candidato y pagó caro su maquiavelismo. El ahora famoso Riqui Riquín Canallín  le es imputado, no sin razón, la debacle del partido azul. Todos están de acuerdo en reconstruir el partido sin contar con el güero menonita.

El PRD: Recibió el mayor castigo, apenas consiguió el 3% de la votación para poder conservar su registro. Miembros de su dirigencia dicen que cambiarán de estatutos, nombre, colores y de línea política, es obvio que tendrá que deshacerse de los “chuchos”.

Movimiento Ciudadano solo obtuvo un 3%  y conserva su registro, el partiducho sigue siendo propiedad del ex presidiario Dante Delgado y en Acapulco de Luis Walton que se le escapó la plurinominal, pero no está preocupado ya sigue administrando las prerrogativas económicas que tiene este decadente partido.

¿A quién debemos dar las gracias?

¡Claro!, es a MORENA,  al tener el mejor candidato en la figura de Andrés Manuel López Obrador, que con su sola presencia ganó la presidencia de la república.

A menos de cinco años de su registro contará con mayoría absoluta de ambas cámaras del congreso, la jefatura de gobierno de la capital, 19 de 26 congresos locales. Sin embargo también está en una crisis de identidad y crecimiento en cuanto a que la victoria obliga a ese partido a asumir un rol que poco tenía que ver con las funciones gubernamentales y a reorganizarse para absorber las nuevas corrientes que se incorporarán a este joven partido. Se encontrará con oposición por el tradicional sectarismo y el pánico que ha provocado en los pocos ricos, que con Andrés temen perder mucho.

 

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