El Tribunal Supremo español descartó además que el independentista Jordi Sànchez, encarcelado desde octubre, pueda ser investido a distancia.

El Tribunal Supremo español rechazó dejar en libertad al independentista Jordi Sànchez, candidato a la presidencia regional de Cataluña y encarcelado desde octubre, para acudir al debate de investidura convocado el viernes en el Parlamento catalán.

La decisión impide “de facto” por segunda vez el nombramiento del candidato, ya que éste debe hacerse de forma presencial. El plazo para formar gobierno en Cataluña expira el 22 de mayo. Si ese día no hay un presidente, se convocarán comicios de forma automática.

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