Ignacio Hernández Meneses

 

“Es totalmente grave” el problema de los femenicidios, y más aún porque el machismo en Guerrero es el sello por el sistema patriarcal que impera y porque hay sumisión de mujeres, reconoció Laura Gómez Flores, directora del Instituto Municipal de la Mujer.

Explicó que cuando se da un caso de femenicidio no solo se fractura la vida de una mujer sino a una familia, “duelen muchos corazones, no solamente hay fractura en la familia, en la comunidad, en el entorno, en la calle, el que se lacere, se mate a una mujer, es un grave daño a la comunidad”.

La funcionaria municipal lamentó que el machismo sea una práctica cotidiana en varios hogares de Guerrero y las mujeres se muestren muy sumisas y abnegadas.

La maestra en sociología, indicó que en esta dependencia se capacita al personal para realizar tareas de reconstrucción del tejido social.

En suma, dijo que la lucha contra el feminicidio no es una batalla de ganadores y perdedores. En realidad se trata de un combate contra la intolerancia, la violencia y la injusticia. Es un combate que no solo afecta a las mujeres, sino que los hombres también pueden y deben participar.

La lucha contra el feminicidio no debería limitarse a campañas de concienciación ciudadana o expresiones de condena cuando una mujer es asesinada. Para erradicar las ideas y los sentimientos que conducen al feminicidio hay que educar a los más pequeños con criterios de plena igualdad entre hombres y mujeres.

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