Por Enrique Silva

Pasado el tianguis turístico en su edición 44 con Acapulco como anfitrión, quedó un buen sabor de boca por lo logrado, por los comentarios positivos, por el esmero que tuvieron las autoridades por ofrecer una imagen agradable, moderna y funcional del puerto, por haber finalmente involucrado de mejor manera a las regiones del estado con su cultura, tradiciones y gastronomía en un pabellón que ahora si convenció por conjuntarlo todo, por lograr que empresas invirtieran y aportaran para lograr un evento brillante que seguramente redituará con mejores ocupaciones hoteleras todo el año al haber maravillado a los asistentes con un estado en franco resurgimiento, se tuvo la visión -que no todos tienen- de que invertir en promoción turística es inversión y no gasto.

El máximo evento de negocios turísticos en el país fue sin duda muy bueno, la organización también aunque faltarán algunos detalles por mejorar, como el hecho que las degustaciones que se supone son para los mayoristas, tour operadores y asistentes de otras entidades y países invitados, en muchos de los casos eran arrasadas por el propio staff de Guerrero sin dar la oportunidad a que los demás se encantaran de la oferta turística de la entidad a través de sus sabores, si acaso alcanzaban a tomar una fotografía o alguna migaja de algún manjar guerrerense arrasado por la marabunta de casa, se debe mejorar también la organización dentro del pabellón ya que se llega a ver desorden y hasta desatención a posibles interesados en Guerrero porque muchos andan en la pepena de alguna comida, bebida, artesanía o recuerdo del tianguis y se les olvida que el objetivo del evento es vender la oferta turística y no precisamente andar de fiesta 4 días.

Si Guerrero y destinos como Acapulco están en un proceso de renovación, se debe fortalecer la capacitación en la cultura del servicio que puede ser factor determinante para atraer y mantener clientes, esas desatenciones que se vieron son a final de cuentas reflejo de lo que se vive y como se atiende en hoteles, restaurantes y servicios que se prestan, insisto, se tuvo un buen evento, incluso hasta coincidiendo con las autoridades de que fue “el mejor tianguis de la historia” pero puede y debe ser un evento extraordinario sin peros que ponerle, cuando se logre asimilarlo, hablaremos entonces sí, de algo no bueno sino extraordinario que se reflejará en llegada de visitantes.

alvolantetv6@hotmail.com

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