Eduardo Salgado Sánchez

Pese a las carencias como falta de equipo, unidades y más personal operativo, los bomberos del puerto de Acapulco se mantienen siempre listos y en alerta para servir a la ciudadanía porteña cuya mayor satisfacción, son los rostros de agradecimiento y orgullo tras atender una emergencia.

Ayer por la tarde, los traga humos de la ciudad conmemoraron su día nacional con un merecido festejo en la estación central ubicada en avenida Farallón, donde hubo baile, música y comida en un ambiente familiar y de fiesta.

Por la mañana, en entrevista, Jorge Eduardo Gallardo Medina, bombero con más de seis años de antigüedad afirmó que nació con la vocación de servicio y que su labor es de alta  adrenalina a la hora de combatir un incendio e incluso arriesgar el físico y hasta la vida para rescatar a una persona.

Narró que hace algunos años, en el marco de una Convención Bancaria llevada a cabo en la zona Diamante participó en el rescate acuático de dos jóvenes en playa Revolcadero, quienes no sufrieron lesiones mayores.

Narró que la capacitación es fundamental para formar parte del cuerpo de bomberos que trabaja en un horario de 24 por 48 horas con tres guardias y que en una llamada “casa de humo” es donde practican para estar listos a la hora de ser necesario e incluso, maniobrar con las llamadas quijadas de la vida.

Explicó que su equipo para combatir incendios consta de una pantalonera con botas, chaquetón, mascarillas, monja y guantes, el cual mojado llega a pesar hasta 15 kilogramos.

Relató que al salir de casa e incorporarse a sus labores implora a Dios el volver con bien a lado de su esposa Selene y sus dos pequeñas hijas, a quienes calificó como su motor.

“Perder la vida es el temor más grande que tiene uno aquí dentro de cada servicios, habemos algunos que el trabajo se nos llega a hacer fácil por la capacitación y experiencia con la que contamos”, puntualizó.

Concluyó que la mayor satisfacción de un bombero es rescatar vidas y ver el rostro de agradecimiento y admiración de las personas que requirieron del auxilio, al tiempo que solicitó al gobierno municipal mayor apoyo en cuanto equipamiento, parque vehicular y personal.

Ya por la tarde, al festejo acudió la alcaldesa Adela Rompan Ocampo quien reconoció su empeño y se comprometió a trabajar para brindarles las herramientas necesarias para la realización de su trabajo.  

El Ayuntamiento hizo la entrega de guantes de carnaza, azadones, máscaras de protección, lámparas, cascos, bombas aspersoras, machetes, y más artículos que facilitarán el desarrollo de sus actividades. Además se hizo la entrega de reconocimientos al personal con más de 30 años de servicio.

 

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