Por Enrique Silva M.

Desde hace mucho se venía hablando del robo a los ductos de PEMEX en algunas zonas del país con el famoso “huachicoleo”, sin embrago hoy se entiende porque la ocupación para atacarlo no era del todo eficiente, parecía más  bien que solo se simulaba hacer algo, con las acciones que ha emprendido el gobierno federal se confirma que estaba tejida una enorme red de complicidades en todos los niveles que tampoco es fácil desmarañar de la noche a la mañana y hoy lo estamos viendo.

Era de esperarse que al atacar un gran e ilícito negocio habría consecuencias como las que se han venido sufriendo entre ellas el desabasto de combustible en algunas entidades al tener que cambiar la forma de distribución como medida emergente, habrá que esperar que se cierre el círculo y se pueda erradicar la enorme corrupción asentada desde hace mucho en ese sector, igual esperaríamos que haya cientos o miles de detenidos involucrados de una u otra forma en el ilícito que está hoy en el combate y en la mira de todos.

Más allá del tema del huachicoleo (término hoy ya cotidiano) hay otro también relacionado con las gasolinas, me refiero a los robos de los que somos objeto los ciudadanos todos los días al acudir a alguna estación de servicio y recibir litros incompletos o rebajados con agua lo que resulta en afectación a  nuestro bolsillo y al estado mecánico de nuestros vehículos, no se si se llame también “huachicoleo” pero de que es un robo es un robo, hoy dueños de gasolinerías se quejan de pérdidas económicas por la falta de abasto del combustible pero nada dicen de la pérdida que ocasionan muchos a la ciudadanía con sus prácticas deshonestas como son bombas mal calibradas, gasolinas adulteradas o cobros excesivos si el pago es con tarjeta de crédito o débito.

La lucha contra la corrupción debe ser a todos los niveles y ya que ahorita se están ocupando de las gasolinas que lo hagan a todos los niveles, seguro estoy que todos lo agradeceremos ¿no creé usted?

alvolantetv6@hotmail.com

 

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