Por Enrique Silva 

El tema de la rifa del avión presidencial que no se rifará pero si se usa como promoción ha causado mucha polémica ya que opiniones van desde que se trata de una tomada de pelo hasta que es una excelente forma de obtener recursos donde se involucra a la población motivada por obtener posiblemente un jugoso premio.

Discusiones habrá muchas a favor y en contra defendiendo cada quien sus argumentos y simpatías, pero más allá de eso, para preocupar o cuando menos cuestionar es el hecho de gran parte de la carga del costo de dicha “rifa” que no lo es, más bien se trata de un sorteo de la lotería nacional, que será solventado económicamente por grandes empresarios del país y que como en todo habrá gente honesta y de trabajo, así como habrá algunos bastante cuestionables sobre cómo han amasado sus fortunas y a costo de que.

 Llama mucho la atención que aquella llamada “mafia del poder” a la cual si no son parte de ella forzosamente están vinculados los hombres y mujeres que manejan los grandes capitales del país, de repente (y como siempre) sean los principales aliados del gobierno para solventar una idea por extraña que parezca como es el caso de la rifa (que no lo es) del avión (que no se va a rifar) 

 Preocupa desconocer cuáles son los compromisos que se adquirieron entre gobierno y empresarios tras la cena donde se pasó de manera disfrazada charola entre la gente de importantes recursos económicos, porque difícil es creer que se hayan conformado con tamales.

  Siempre se ha sospechado de relaciones perversas entre poderosos ya sea que manejen capital o gobierno, por que como se dice acá “no dan paso sin huarache” y ahora al comprar “voluntariamente” cachitos de lotería en grandes cantidades sin duda esperarán privilegios y beneficios más allá de solo la deducción de impuestos. ¿Al tiempo sabremos cuáles fueron esos compromisos envueltos en hoja de tamal?

alvolantetv6@hotmail.com

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