Londres.- Expertos en ciencias atmosféricas de universidades estadunidenses afirmaron que el calentamiento global provocó que el huracán Dorian impactara a la isla de Bahamas con mucha fuerza, alcanzara la categoría más alta en tan poco tiempo y se convirtiera en uno de los más destructivos.

En un artículo de opinión publicado este miércoles en el periódico británico The Gardian, los especialistas señalaron que los huracanes son alimentados por aguas cálidas y en el caso de Dorian éste se fortaleció debido a temperaturas muy por encima del promedio.

Indicaron que es imposible conocer los detalles del daño que causó el cambio climático a este fenómeno, pero no es una coincidencia que ya se le ha calificado como una de las tormentas terrestres nunca antes registradas en el Atlántico y la más fuerte que haya golpeado Bahamas. Dorian requirió para su formación y posterior fortalecimiento temperaturas de la superficie del mar superiores a 1 grado centígrado (°C).

“Empíricamente, hay un aumento de aproximadamente 7% en las velocidades máximas sostenidas del viento de las tormentas más fuertes por cada grado de calentamiento”, destacaron el profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Pensilvania, Michael Mann, y el titular de la cátedra de Geociencias de la Universidad Texas A&M, Andrew Dessler.

Ambos académicos coincidieron en que mientras más se calienta el aire, más humedad puede contener, lo que propicia tormentas como esta.

Mencionaron que los efectos del cambio climático han provocado el derretimiento de los glaciares y en general el hielo en todo el mundo; situación que ha causado el aumento en los niveles de los océanos. “El agua adicional, junto con la expansión del agua a medida que se calienta, significa que se han elevado los niveles del mar.

Cuando una tormenta como Dorian toca tierra, hay más agua para su marejada, ya reforzada por vientos más fuertes, para empujar tierra adentro”, expusieron.

Explicaron que toda esa agua adicional provoca que los huracanes sean aún más mortales, aunque destacaron que las ráfagas de Dorian fueron de más de 300 kilómetros por hora (km/h), aceleradas también por el cambio climático, aunque generalmente el viento no es lo que provoca la muerte de las personas.

Sin embargo, la marejada ciclónica de más de seis metros en conjunto con las lluvias torrenciales resultan ser los elementos más destructivos.

Resaltaron que el agua tibia empeoró la situación porque la tormenta se intensificó rápidamente al pasar de categoría 2 a 5 (en la escala Saffir-Simpson) en tan solo dos días.

“Un estudio reciente ha demostrado que esto se está volviendo más común debido al cambio climático, y de hecho los últimos años han visto muchos ejemplos similares de este efecto en acción. Dorian fue la cuarta tormenta de categoría 5 en los últimos cuatro años”, indicó.

El cambio climático provoca que los huracanes puedan girar rápidamente, aunque también puede ralentizar la velocidad, por lo que en lugar de moverse a través de una costa y disiparse, en los últimos años estas tormentas duran más tiempo, lo que lleva a que se presenten más inundaciones por la acumulación del agua.

Expresaron que los factores mencionados anteriormente en combinación con una tormenta, como en el caso de Dorian, son la anticipación de que la verdadera crisis climática está por venir.