Agencias

Adele no estuvo presente en la alfombra roja de los premios Oscar, pero sí asistió a una fiesta después de la ceremonia, en Los Ángeles.

La cantante se sacó una fotografía junto a la presentadora de televisión Kinga Rusin, y luce irreconocible.

Después de varias imágenes capturadas por los paparazzi, esta es la primera vez que la intérprete posa para una cámara luego de su radical cambio físico.

La artista dijo presente en una fiesta organizada por el empresario musical Guy Oseary– mánager de U2 y Madonna-, a la que también fueron Jennifer Lopez y el clan Kardashian. Fue en este exclusivo evento que la cantante posó junto a Rusin, y horas más tarde la conductora polaca compartió la imagen en su Instagram.

«Hablé con Adele durante 30 minutos y no me di cuenta de quién era hasta que me dijo su nombre. Realmente parece otra mujer después de su considerable pérdida de peso. Charlamos sobre zapatos y bailamos muchos en una noche increíble», escribió Rusin en su Instagram.