Agencias  

Héctor Suárez muere a la edad de 81 años y su hijo Héctor Suárez Gomís lo despide con una carta de su padre nunca podrá leer. (Instagram )

El actor y comediante muere en México tras sufrir de cáncer de vejiga, de haber hecho reír a todo un pueblo y de haber sacado de sus casillas a Presidentes con su sátira y denuncia social

Se va uno grande de la comedia mexicana. Héctor Suárez conocido en vida por sus multiples personajes de comedia en la television y el teatro, además de sus destacadas participaciones en el cine, hoy ha muerto y deja un marcado silencio en medio de un clima de incertidumbre y de dolor por su partida.

En tiempos de pandemia, muchos se preguntan si fue que murió de coronavirus o no, pero lo cierto del caso es que el ilustre creador de personajes como “El no hay”, “El Picudo”, “Doña Zoila”, “El Flanagan”, “El Lic. Buitrón”, “El ’ta Difícil”, “El Destroyer”; entre otros de crítica social, se ha ido en cuerpo, pero no en alma, porque esa sigue latente en cada mexicano que pudo disfrutar de su arte para hacerlos reír.

En el 2015, Suárez, de 81 años de edad, fue diagnosticado con cáncer de vejiga y durante cuatro años estuvo luchando y manejando en familia su salud. En junio de 2019 fue hospitalizado por una descompensación y su hijo Héctor Suárez Gomís pidió a través de sus redes sociales donadores de sangre para su padre. El público respondió y su papá aparentemente se recuperó y fue dado de alta después.

Durante su convalecencia, Suárez comenzó a llevar una vida tranquila y en una de sus últimas declaraciones a la prensa, que las hizo en el aeropuerto de la Ciudad de México, habló brevemente con los reporteros sobre su estado de salud. El actor, nacido en la capital mexicana, dijo en ese entonces que se sentía muy bien, que estaba comiendo bien y que estaba pensando bien tras el cancer que padeció. “Yo me enfermé por comer muchos dulces y por un ching.. de vino”, dijo con su fresco sentido del humor.

En los primeros días de mayo de este año, Héctor Suárez sorprendió a la audiencia al debutar en la red social de Tik Tok con un personaje muy a su estilo para entrar en el gusto de las nuevas generaciones. Ese primer video de apenas 23 segundos logró casi 50 mil reproducciones, nada mal para un debutante en esta red dominada por artistas como Erika Buenfil que cada semana recopila miles y miles de reproducciones. Seguramente, los de Suárez hubieran dado la pelea.

Fue valiente precisamente para dar la pelea y con su sátira denunció las injusticias sociales. Con su frase “Qué nos pasa” siempre intentó señalar a la gente que era abusadora y abrir los ojos a las víctimas de ese abuso. Y es que además de haber sido actor, director y productor, Héctor Suárez demostró siempre una preocupación social y un enorme compromiso con México, lo cual no solamente le regaló el reconocimiento del pueblo, sino que hasta recibió galardones internacionales y de la Universidad de Puebla que le otorgó el título de Doctor Honoris Causa de las Artes.

En mayo de 2017 realizó una entrevista con la periodista Carmen Aristegui Flores en la que narró diversos actos de intimidación sufridos. Denunció estar recibiendo desde enero de ese año amenazas de muerte a él y a su familia por criticar y hacer sátira política sobre el entonces presidente Enrique Peña Nieto en un sketch en donde le pide, “de la manera más atenta”, que renuncie. También lo denunció ante la Procuraduría General de la República.

En sus inicios, Héctor estuvo bajo la tutela del maestro de teatro Carlos Ancira, colaboró en el llamado teatro de tesis de los años 60, junto a Alejandro Jodorowsky, Alfonso Aráu, Susana Alexander y el legendario Héctor Bonilla. Así como montó obras de autores famosos por su complejidad como Franz Kafka, Eugene Ionesco y August Strindberg, tuvo el privilegio de recibir clases de pantomima con el reconocido mimo de talla mundial Marcel Marceau.

Pero no solamente el teatro fue su vitrina en sus comienzos, su entrada a la gran pantalla mexicana se dio en 1964 con películas como “Despedida de soltera”, La mujer de a seis litros, La marcha de Zacatecas, Lagunilla mi barrio, El milusos, Mecánica nacional, ¡Adios cuñado! (1967), Lanza tus penas al viento (1966), Gatillo Veloz (1966), Martín Romero el Rápido (1966) y Los dos apóstoles (1966). También compartió créditos con Vicente Fernández y Resortes, además de actuar en Picardía mexicana, que luego también lo llevó a la pantalla chica, su otra vitrina.

Fue precisamente en la television donde marcó su vida en la forma de hacer comedia en México, ya que su estilo campechano y espontáneo con un gran dosis de humor negro hizo reír a muchos. Dedicó sus parlamentos a la denuncia social y con su particular forma de hablar de sus personajes se escapó a las normas de censura establecidas en su época.

“¿Qué nos pasa?” y “Verdá o fixión”, fueron dos de sus programas que sirvieron para la creación de sus inolvidables personajes populares como El rockero Flanagan, Doña Zoyla, la madre dominante y manipuladora, el extraordinario “El no hay”, un empleado de tienda que nunca atendía como se debía y El Burócrata, el típico empleado público que ponía más obstáculos que soluciones a los necesitados.

Pero esa sátira política y crítica social hacía reír a la audiencia le causó muchos problemas. De hecho fue censurado y amonestado en varias ocasiones incluso por el entonces presidente Miguel de la Madrid, quien metió la mano para que supuestamente afectara su trabajo en las empresas Televisa.

Pero su talento siempre lo llevó consigo. Regresó al teatro y hasta recorrió todo México con sus personajes, incluso del 2016 al 2018 lo hizo al lado de su hijo el actor Héctor Suárez Gomís y juntos llevaron a su gente un show de “Stand up comedy” que titularon “Los locos Suárez”. Durante esos dos años de recorrido compartieron momentos inolvidables como nunca antes. En el 2018, tras culminar la gira con su hijo, actuó en la obra “La Señora Presidenta”.