Por Damián Terrazas Sánchez/ Él es Harun Al-rashid..

Este pasado 30 de marzo inició formalmente el periodo de campaña electoral para elegir al presidente de la república, Congreso de la Unión en sus dos cámaras, congresos estatales y ayuntamientos municipales.

Somos un país muy rico en riquezas naturales con miles de kilómetros en litorales y cuadrados de mar territorial, lagos, lagunas, bosques, pueblos mágicos y, el más importante y preciado recurso de una nación como lo es su gente. Sin embargo tenemos lamentablemente una clase política depredadora y mediocre en su mayoría, buscan el cargo para medrar y servirse; cuando siendo de orígenes humildes se enriquecen en grande manera desmedida y cambian de residencia diametralmente.

Recientemente hemos sido testigos de un ejercicio periodístico relevante, hecho por el Grupo Milenio; en una entrevista colectiva con Andrés Manuel López Obrador con escritores, investigadores y periodistas, trataron de “hacer salir de sus casillas” al candidato presidencial con una estrategia de presión y descarrilarlo en sus propuestas. No pudieron hacerlo porque AMLO se mostró impasible en todo momento y salió victorioso de la faena. Se viralizó en redes sociales y de distinguió la formidable respuesta del entrevistado y la servil posición de los integrantes del Grupo Milenio, que no pudieron someter ni descarrilar al candidato puntero; al que hoy, dicho por una encuestadora tiene la aceptación de los Mileniall en una aceptación del 51  % y de igual manera un rechazo rotundo al candidato del PRI y del presidente Peña Nieto con un 50% que jamás votarían por este candidato, que representa la continuidad de un régimen caduco, corrupto más o igual que el alemanismo en su peor época.

Un tema de especial consideración que llama la atención es la revisión de los contratos otorgados a empresas constructoras del nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, les provoca urticaria a los inversionistas que les hablen de una revisión; en voz de EPN declara con Adela Misha que se perderían las aportaciones de las Afores, que no son otra cosa que los ahorros de la clase trabajadora. Opiniones autorizadas como la del Ingeniero Javier Jiménez Espriú desautorizan ese proyecto porque está realizado en el lugar menos indicado, por las condiciones del suelo que fue el Lago de Texcoco; a decir del Ingeniero Jiménez Espriú “ en ingeniería no hay obra imposible, pero si hay obra incosteable”, en entrevista con Ciro Gómez Leyva y Carmen Arístegui por separados; menciona lo anterior y agrega que el costo de mantenimiento es cuantioso porque, para dar un ejemplo con el sismo de septiembre pasado la plancha de una de las pistas en construcción se sumió 5 centímetros y no está terminada. No es mucho menor el tema de la invasión a la fauna que habita la zona del vaso regulador de ese lago, las diversas especies de aves que habitan la zona crea un problema para los aviones en despegue o aterrizaje. El ingeniero José Luis Luege Tamargo que fue titular de la Conagua en la administración del presidente Felipe Calderón Hinojosa, en su momento como responsable de esa dependencia dio la opinión no favorable a esa obra por las consideraciones que ya se han expuesto que el lago representa una importantísima zona de regulación de las inundaciones y excesos de lluvia en la ciudad de México. Ya nos han robado en exceso, que no nos roben la esperanza para esta generación y la generación de nuestros hijos y de sus hijos… Hasta la Otra.

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