Por Ignacio Hernández Meneses

Guerrero y Acapulco no solo es violencia y tragedia, también hay eventos maravillosos como orar por una paz distinta, “que muestre un mundo diferente y brinde esperanza de vida eterna”, oró Efraín Alvarado Gerardo, pastor distrital de la congregación la Luz del Mundo.

Al presidir ayer a mediodía en la plaza de la Reina el evento de pacificación de esta comunidad cristiana, el representante pastoral lamentó que Acapulco ha sido azotado por la enorme ola de violencia, “arrancando de nosotros la paz que distinguía a nuestra ciudad, donde confiados y seguros, los niños jugaban en las calles, los padres trabajaban y los ancianos se sentaban por las tardes a la puerta de sus hogares”.

Visiblemente preocupado, reconoció que con el tiempo, muchas cosas se han perdido, deformando poco a poco nuestra vida, nuestro núcleo familiar y nuestra esperanza de volver a vivir esos momentos.

Sin embargo, sostuvo que hay una muy distinta a la que nosotros conocemos, “una paz más profunda, más poderosa que la misma inseguridad, más fuerte que la tristeza, más grande que el dolor”. Una paz que transforma tu existencia y la manera de volver a ver las cosas, “la paz que hoy nos ofrece recuperar aquellos valores que en nuestros hogares dejaron de existir, rescatar aquella tranquilidad al caminar, al trabajar y al estudiar”.

El pastor Efraín Alvarado enfatizó que la paz distinta por la que imploran es “una paz que muestra un mundo diferente, y a su vez, nos brinde la esperanza de una vida eterna”.

 

El masivo bautizo

 

Con el sol en sus espaldas, y llenos de fe y esperanza, vestidos de blanco y en orden, los piadosos llenaron la plaza para elevar sus plegarias con una rosa blanca en sus manos, algunos lloraron por su encuentro con Cristo.

En este acto de fe, pudimos ver la ceremonia de un bautizo masivo de al menos 120 creyentes que a partir de hoy se comprometen a llevar la luz del mundo, de la mano de Naasón Joaquín García, apóstol de Jesucristo.

También hubo un concierto coral acapela de 300 voces, con dos coros, uno de adultos y otro de niños, dando la Gloria a Dios.

Los de la Luz del Mundo se veían como hermanos, y se autodefinen como el resurgimiento de la Iglesia de Cristo, y como “soldados del Señor”.

 

La Iglesia del Dios Vivo

 

En su esencia, se han proclamado como la Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad La Luz del Mundo es la Restauración de la Iglesia que Jesucristo fundó en el siglo I de nuestra era, con la misión de anunciar a toda persona las buenas nuevas de salvación.

Su restauración comenzó en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, el 6 de abril de 1926, con el llamamiento al Apostolado del Maestro Aarón Joaquín González.

La Iglesia conserva en invariable fidelidad a Dios, el Gobierno, Doctrina, Oficios Sagrados, así como las promesas celestiales, establecidas y dadas por Jesucristo nuestro Señor y Salvador.

 

Del Apóstol de Jesucrito…

 

El Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, es el Presidente Internacional de la Iglesia La Luz del Mundo. Nació el 7 de mayo de 1969 en la ciudad mexicana de Guadalajara, Jalisco.

Su vida dedicada al servicio a Dios comienza desde temprana edad. A sus 14 años dirigió en la Iglesia de Guadalajara un grupo de jóvenes, siendo una etapa de ejemplo, de compromiso y trabajo en la evangelización, llevando el mensaje de amor y salvación a las almas.

En ese periodo fue enviado como misionero en España y Portugal, naciones donde apenas comenzaba la obra evangelista.

Su enlace matrimonial se realiza el 14 de junio de 1992 con la hermana Alma Zamora de Joaquín, con quien procreó 3 hijos: Adoraím, Eldaí y Sibma.

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