Guillermo Hernández Acosta

Plagas como el amarillamiento letal y la presencia del picudo negro o mayate prieto siguen causando daños en los cultivos de palmera, incluso entre las que están en proceso de desarrollo que fueron entregadas por algunas dependencias gubernamentales, sin embargo esto no ha mermado los esfuerzos de los campesinos que siguen dando la batalla para mantener una adecuada producción.

 

De acuerdo a datos proporcionados por el presidente del Sistema Nacional de Producto Palma de Coco, José Ángel Mena Menera, en la Costa Grande, existe una superficie de más de 80 mil hectáreas afectadas por este tipo de plagas que dañan la producción de la palmera y que reduce considerablemente las ganancias de los cococultores.

La plaga, evidencia su daño con la caída de los frutos de la palma de coco, además del color amarillo que presentan las hojas de la planta para después secarse completamente desde el tronco hasta el follaje, por lo que si no es tratado a tiempo este tipo de plagas, continúa afectando a las demás palmeras hasta dejar los cultivos totalmente acabados.

Mena Menera, abundó que el amarillamiento letal es una enfermedad que puede matar la planta entre tres y seis meses después de que aparecen los primeros síntomas, sin que tenga oportunidad de sobrevivir, refiriendo que es una plaga altamente dañina que va avanzando dañando huertas sanas.

Abundó que a la par de esta plaga el picudo negro o mayate prieto invade las plantas introduciéndose por el tronco hasta dejarla completamente seca encontrándose en todos el país.

El líder nacional de los productores de coco, reconoció que existe una disminución del cultivo de cocotero, pasando de 200 mil hectáreas a 80 mil hectáreas en México, “por eso es que estamos organizados para hacerle frente a este problema y lograr reducir los daños”.

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