Por Eduardo Salgado Sánchez

El Arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González llamó a los fieles creyentes del puerto a ser “artesanos de paz” ante la situación de inseguridad que persiste en la ciudad.

Al dar la homilía en la celebración eucarística de medio día en catedral, exhortó a que cada uno desde su trinchera y puesto de trabajo a seguir el ejemplo de San Martín de Porres, quien en vida brindaba servicios de salud a los fieles católicos “y era muy atento y más con las personas a quienes atendía” y pidió hacer de lado las cosas negativas que aprietan el corazón

Monseñor expresó “cada uno de nosotros tiene un oficio o un puesto, ahí hemos de realizar el servicio que Dios nos pide en favor de los demás, esa es la expresión primera de nuestro amor a las personas; esta semana hagamos desde la ocupación que tenemos el bien que los demás esperan de nosotros y hagámoslo de buenas, seamos artesanos de paz”.

Remarcó que en su juventud San Martin de Porres aprendió a curar a la gente y que de ahí el afán de la gente que imploraba ser atendido por el fray, quien daba lo mejor de sí a sus enfermos.

De la lectura del evangelio que habló de Zaqueo quien era un republicano jefe de recaudadores muy rico y que de acuerdo a la creencia, dio a los pobres la mitad de sus bienes y si defraudó a alguien, daría el cuádruple.

Monseñor expresó que por su puesto, Zaqueo no era del gusto de la población de Jericó y que pese a ello, Jesús vio en él un hombre de bien.

En ese sentido, Leopoldo González dijo que más allá de la fama y lo que la conciencia de nosotros, somos personas de bien y debemos ser instrumentos de paz, “Zaqueo para encontrarse con Jesús bajó de la altura de la cual miraba a los hombres pues miraba de arriba hacia debajo de las personas y para encontrarnos con Jesús necesitamos mirarnos a los ojos”, dijo a los creyentes.

Resaltó que debe haber solidaridad con quienes menos tienen y no mirar con una actitud de superior a los demás, “miremos el rostro de quienes conviven con nosotros, ahí nos descubrimos como bendición de Dios”, y llamó a seguir el camino de la justicia y fuente de vida del prójimo.

“Miremos a Zaqueo en la justicia y fuente de vida y a San Martin de Porres atinado, capacitado, con bondad”, finalizó.

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