Roberto Santos

Resulta penoso ver cómo los maestros que pertenecen a la CETEG se afanan con alegre enjundia  al tratar de tumbar la puerta del palacio de gobierno, hecha de herrería reforzada, pensada precisamente para este tipo de agresivos manifestantes.

Aunque su intención no es precisamente la puerta como desestabilizar el estado como un favor a Morena por darles el apoyo al considerar a unos de los suyos en la lista plurinominal.

Aunque a decir verdad, resulta lastimero verlos porque parece que de algo carecen. Y es que aunque no tienen como derribar la puerta al no poseer la suficiente fuerza ni algún medio para hacerlo, no se arredran e insisten durante muchos minutos golpeándola con una reja que utiliza la policía para contención de manifestantes.

Para los testigos es obvio que su intención de ingresar al palacio es inútil y menos que lograrán  destrozar el acceso con algunos pedazos de metal. Es decir, lo que otros entendieron de inmediato, a ellos les costó más de veinte minutos procesar la información para darse cuenta de la inutilidad de seguir pegándole a la reja.

Y como para reforzar esta percepción, circula en videos, de cómo un cetegista intenta cortar una cadena golpeándola con un trozo de madera. Sus tristes afanes chocaron con la canija realidad. Su fervor revolucionario o afán exhibicionista terminó sin hacerle mella a los eslabones de metal.

El caso es que resulta patético ver cómo los maestros actúan en contra de las leyes de la materia, de la lógica y de la vergüenza.

Y dedican grandes esfuerzos tan necesarios en las aulas, para destruir lo que otros han construido. Triste es verlos convertidos en tristes Sísifos que empujan una y otra vez las rejas de contención hacia la cuenca del río Huacapa, cada vez que llegan al acceso del palacio.

Un logro grandioso, sin duda, para los propósitos de su radical movimiento y seguramente para conseguir que los ciudadanos crean en sus bondades para otorgarles el voto a sus cuatro representantes que van con Morena en las listas plurinominales.

Al parecer la CETEG se afana en tratar de conseguir un mártir en este movimiento, para tratar de llevarse en sus patas la estabilidad política del estado, en este momento electoral, lo que sin duda sería un gran logro para ellos y quienes están atrás de sus acciones.

 

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