Enrique Castillo González

 

La llegada del ya General Eduardo León Trauwitz a la gerencia de Seguridad de la poderosa empresa paraestatal identificada con el apócope de Pemex  (2012), no sorprendió a nadie; -se trataba de uno de los hombres más allegados al recién nombrado Presidente de la República (2012-2018) y pues, no quedaba más que desplegar respeto y reconocimiento al señor General- al menos ese era el sentimiento de todos aquellos que se identifican y cohabitaban en el entonces poderoso ambiente del “Estado Mayor Presidencial”.

Eduardo León Trauwitz ciertamente era un General del Ejército aunque su carrera “militar” la había desarrollado casi en su totalidad dentro de los intrincados pasillos y hangares del Estado Mayor Presidencial; Guardias Presidenciales, servicios de escoltas para altos funcionarios, acciones de logística y ayudantía.

 

Pero vayamos al principio, Eduardo Leon Trawuitz inicia su vida militar en 1982 para graduarse como subteniente en 1986. Aunque hay una historia, esa dice que Trauwitz “salió y después de un año regresó” a la escuela militar donde se formó.

 

No ese menester comentar el paso de su vida como oficial ni su periodo como cursante de su Escuela Superior, lo que es de interés para los medios es el desarrollo de su “comisión” cerca del poderoso gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto (2005-2011).

El ya Coronel funcionó como “jefe de ayudantes” del gobernador con más proyección dentro de los círculos del PRI, tal vez, por ósmosis, Trauwitz se convierte en actor importante dentro del influyente Grupo Atlacomulco, y algo más, al saber del poder y de la proyección que tenía su “patrón” él, sigo hablando de Léon Trauwitz, decidió romper su línea de mando con el que sería su jefe directo (Jefe de Estado Mayor Presidencial) y dedicarse totalmente a lo que su patrón necesitará y ordenara ….¡craso error!.

 

Ya siendo Peña Nieto candidato del PRI, el Coronel León es ascendido (rompiendo protocolos, ética y usos y costumbres) a General (Brigadier), con ese grado Trauwitz acompaña a su patrón en la campaña por la presidencia de México, no sobra recordar que Peña Nieto alcanzó su meta, ¡ganó las elecciones!.  Indudablemente que el General Trauwitz se consideraba también triunfador.

 

Ya como Presidente electo Enrique Peña Nieto se dio a la tarea de -organizar, armar y diseñar sus círculos de trabajo- cuando llegó al tema de su seguridad no tuvo problemas, Eduardo sería el que vería eso, pero, cumpliendo los procedimientos escuchó a sus asesores y, la sorpresa de Peña Nieto fue grande, ¡la hoja de servicios del General Eduardo León Trauwitz era el símil de una noche de luna nueva!

En esa hoja además de los “arrestos” y observaciones del mando venía también el perfil psicológico del militar formado en el Estado Mayor Presidencial. (Nunca tuvo mando de tropas activas).

Sin embargo Enrique Peña Nieto no dejó de ser amigo de Trawuitz, por respeto al Instituto Armado no lo designó su Jefe de Estado Mayor, (ese puesto lo ocupó Roberto Miranda Moreno, General que estaba dentro del estricto escalafón del mismo EMP)… Y ya en el ir y venir de temas y pendientes Eduardo León Trawuitz fue designado como Jefe de Seguridad de Pemes… Y créalo, ese fue uno de los grandes yerros del Presidente Peña Nieto.

 

La leyenda dice que fue Emilio Lozoya Austin, recién nombrado director de la paraestatal, el que, al ver a Trauwitz perdido entre las oficinas el Presidente electo, ofreció hacerse cargo de la seguridad de Pemex, obvio que el amigo del Presidente tomó lo ofrecido (intuía que él no sería Jefe del EMP) y así Edurado reinventó su proyecto.

 

No extenderemos más este apunte; enlistaremos en “check List” los errores que sucedieron tras la apresurada decisión de -darle trabajo al amigo del Presidente-.

El ya director de Seguridad de la paraestatal desplazó a los mandos de Seguridad, algunos de ellos militares de alto rango (generales/almirantes/coroneles) colocando a tenientes y/o sargentos, solo por el hecho de -ser su gente-.

Se desmantelaron los protocolos jurídicos y operativos de las oficinas y de la operación, es decir, la “salvaguarda estratégica” de Pemex, perdió su autoridad, solo con saber que cuanto problema legal brotaba los abogados de esa oficinas no podían actuar en consecuencia; explico.

Cuando los elementos de seguridad capturaban en flagrancia a aquellos que estaban robando combustible (pegándole al tubo) y lo turnaban a las áreas jurídicas de SU OFICINA los abogados de esa tenían que hacer del conocimiento a otras áreas jurídicas del mismo Pemex, pues los primeros no cuentan con -poder-.

Ese solo ejercicio pulverizaba la autoridad del área de SEGURIDAD.

El mismo rompimiento de los protocolos de mandos hizo que la disciplina fuera laxa y porosa; se hizo común que expertos en temas de inteligencia y contrainteligencia dieran “novedades” a entes que ni idea tenían de tales disciplinas, es decir, a veces un Mayor tenía que informar (dar parte) a un sargento y si el primero no lo hacía entonces se ganaba la enemistad del General Trauwitz.

 

Y como esto es “artículo de opinión” y no “ensayo” nos vamos a las conclusiones. Tomando el pulso de este tema entendemos que tal asunto se deslizará a los cestos del olvido. Lo que sí es definitivo es entender que Eduardo León Trauwitz se des/institucionalizó, es decir, decidió cumplir con los intereses de un grupo político dejando por un lado la doctrina del instituto armado. Y, para quienes rodeamos esta -bendita mesa de trabajo- no queda duda, -cuando el Presidente Peña Nieto manchó la operación de SEGURIDAD de PEMEX abrió las puertas para que ahí se diera lo que hoy ya leemos-.

Ultimo patrullaje.- cuando el Gobierno Federal comisionó a un soldado profesional al frente de las operaciones de SEGURIDAD de PEMEX, (General de Brigada maestro en Estado Mayor y parte de un colegiado experto en temas de defensa), ese, hablo del Gobierno, además de regresar el estado de derecho, profesionalizó los sistemas de vigilancia y control de la principal empresa de México. Arturo Velázquez Bravo está inmerso en su carrera militar y aspira a seguir avanzando (situación en la que no estaba León Trauwitz).

Balazo al aire.- lo que es…es, y es imposible que no sea.

 

Greguería.- cuando existe la vena de la corrupción no existe cura que la exorcice.

 

OXIMORON.- combustible sin energía.

 

Haiku.- pensar en ti, riada

             es, además de alimento

             mi elemento.

comanche2000@gmail.com

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