Eduardo Salgado Sánchez

Acapulco, Gro., 04 de mayo de 2018.- Ante la llegada del ex gobernador de Guerrero René Juárez Cisneros a la dirigencia nacional del PRI, el presidente de la Unión de Indígenas Radicados en Acapulco (UIRA), Romualdo Velázquez González consideró que los movimientos en la dirigencia nacional del tricolor solo son “patadas de ahogado”, ya que afirmó que el partido se encuentra en caída libre.

En declaraciones a Enfoque Diario, el líder indígena afirmó que con dichos cambios, el PRI confirmó la falta de seguridad al interior del partido por los nulos resultados de sus gobernantes y caso específico, la administración del actual presidente de la república, Enrique Peña Nieto.

A su vez, consideró que el actual candidato José Antonio Meade es un personaje que no es bien visto por la población.

“No hay una buena coordinación, Meade no levanta, de nada le sirvió tanto ataque en el primer debate y la realidad es que son patadas de ahogado; el pueblo esta lastimado porque no ha habido resultados, no ha habido, seguridad, no ha habido una estabilidad económica en el país, ha sido un México mal gobernado donde los políticos solo se han aprovechado para ver por sus intereses propios”.

Así mismo, consideró “que la decadencia del PRI” ha sido el resultado de las reformas y medidas implementadas en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

“Claro que tienen que ver las reformas, la laboral, la energética, el gasolinazo; hoy las leyes son en favor del patrón y no de los empleados. El salario mínimo está en los 80 pesos y quiero ver que mis políticos coman con 80 pesos”, reprochó.

Insistió en que la llegada de René Juárez Cisneros a la dirigencia nacional del PRI son solo patadas de ahogado y que si hay posibilidades de que gane Meade, el líder de la UIRA puntualizó “no hay enemigo pequeño, puede que avance pero que de verdad se hagan las cosas como deben de ser”.

 

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