Por Damián Terrazas Sánchez/ Él es Harum  Al-rashid..

Para el próximo  domingo 1 de julio estaremos asistiendo  a una gran elección concurrente jamás vista en la historia de nuestro  país, donde estaremos eligiendo presidente de la república,   senadores, diputados federales, congresos estatales, nueve gobernadores y ayuntamientos en todo el  país.

Lo preocupante es que pese al enojo social, o la crispación  que abunda; con un tejido social roto por razones multifactoriales sin duda, pero lo que más molesta y enoja el cinismo y la falta de vergüenza  que los dirigentes del partido oficial sigan con el derroche de recursos como en los viejos tiempos del otrora poderoso PRI, como en los tiempos  de la bonanza petrolera que sólo sirvió para enriquecer a la clase política enquistada en el partido de Estado.

Es importante decirle  a los jóvenes que inician con la responsabilidad de votar, que razonen y valoren su voto, que no se dejen llevar por el canto  de las sirenas y el oropel del dinero fácil que están repartiendo a diestra y siniestra los candidatos de la coalición PRI-Verde-NA y de la coalición  PAN-PRD-MC, el candidato de la primera trae una estructura pagada desde octubre del 2015, una nómina de aproximadamente 2 000 personas cubriendo semanalmente dos  mil pesos y siete mil a los líderes para hacer proselitismo; entrega constante de alimentos y artículos como depósitos para agua, herramientas de trabajo como carretillas, palas, machetes, rastrillos.  Además de dinero en efectivo a personas que se presentan a sus eventos; cometiendo infracciones a la ley electoral. A la otra coalición la apoya y sustenta económicamente, las listas de raya de las dependencias del ayuntamiento de Acapulco; el delito en el que incurren es desviación de recursos públicos.  El IEPC del estado de Guerrero y el propio INE hacen oídos sordos y tampoco ven los eventos fastuosos de arranque de campaña, que a decir de los propios organizadores rebasaron en ambos eventos los treinta mil y cuarenta mil simpatizantes. El tope de campaña para la elección de ayuntamientos es de 3 millones de pesos, por lo que hemos visto las dos coaliciones ya agotaron su respectivo tope de gasto.

 Nos llega a nuestras redes sociales una reflexión  de un político y académico colombiano: “El que paga para llegar, llega para robar; cuando un candidato  invierte millones de pesos en su campaña, no es un candidato sino un inversionista que sacará todo lo que gastó  y los dividendos de su inversión, además dejará robar a los que junto con él invirtieron.”

Hoy más nunca necesitamos de observadores electorales internacionales, que vengan  a nuestro país y verifiquen la observancia de la ley. El PRI está viendo como perderá la presidencia de la república, la mayoría en el Congreso de la Unión y, de nueve gubernaturas perderá las nueve; luego entonces  pretenderán atrincherarse en los municipios donde puedan hacerse del poder sin importar las maneras y tope donde tope.

Hablando de observadores electorales se están apuntando  más de cien personalidades extranjeras, autorizados por el INE, destacando entre ellos   Koffi Annan ex secretario general de la ONU que estarán con personal de su fundación; seguro vendrán a Guerrero   y serán bienvenidos al puerto de Acapulco. Hasta la otra…

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