Obispos y periodistas fueron agredidos por un grupo de encapuchados en Nicaragua. Los hechos se registraron en la ciudad de Diriamba, 42 kilómetros al sur de Managua. Entre los lesionados se encuentra el obispo Silvio José Báez, quien ha tenido un rol medular en el proceso de diálogo nacional.

“Denuncia el señor cardenal, pero lo que menos me importa es lo que hayan hecho contra nosotros, los golpes que me dieron, lo que me echaron encima, la herida. Es mucho más grave lo que está sufriendo nuestro pueblo y hoy más que nunca la Iglesia estará al lado del pueblo y al lado de los que no tienen voz y al lado de los que no tienen fuerza para pedir auxilio”, dijo monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua.

Reportero – ¿Esto se pudo haber evitado monseñor?

“Todo se puede evitar cuando razonamos, cuando actuamos con buena voluntad, cuando buscamos soluciones pacíficas”, destacó monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua.

Monseñor Báez fue herido en el antebrazo derecho con un arma blanca. Había acudido a la basílica de San Sebastián junto a otras autoridades eclesiásticas a constatar las denuncias de violencia en la que habrían participado policías.

En su cuenta de Twitter compartió las fotografías de su herida y agregó que también fue golpeado en el estómago y agredido verbalmente.

Varios periodistas reportaron agresiones y el robo y destrucción de sus equipos.

“No sé qué pasó con mi camarógrafo me robaron la cámara no sé qué pasó con mi camarógrafo”, precisó Jackson Orozco, periodista.

Tras el ataque, los encapuchados saquearon la Parroquia Santiago de Jinotepe.

La vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo afirmó que el país avanza hacia la paz.

“Le damos gracias a Dios nuestro señor porque vamos avanzando de su mano y para su gloria restaurando la tranquilidad, la seguridad”, dijo Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua.

Se refirió a los hechos en la basílica de San Sebastián.

“Nosotros entendemos que se expresen esas emociones y ese sufrimiento y estamos seguros que el señor nuncio, que el señor secretario de la nunciatura entiende cómo se expresa”, aseguró Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua.

Este lunes en el día 83 de las protestas en Nicaragua, Amnistía Internacional informó que al menos 320 personas han muerto en el país desde el pasado 18 de abril cuando estallaron las protestas contra unas fallidas reformas a la seguridad social que después se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del presidente Daniel Ortega.

El mandatario rechazó adelantar las elecciones presidenciales, una de las demandas de la oposición. Un nuevo paro nacional de 24 horas para exigir su salida está programado para el 13 de julio.

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