Por Ignacio Hernández Meneses

Los módulos de seguridad en Acapulco se han convertido en nido de delincuentes, están abandonados, algunos prácticamente son defecaderos, denunció Rafael Tapia Díaz, representante de vecinos del fraccionamiento Marroquín.

Consideró que en los hechos, estos módulos son “elefantes blancos”, solo están de adorno y están lamentablemente por toda la ciudad, “en este momento de grave crisis social, es impostergable recuperar esos espacios”.

 

La decadencia

 

En febrero 2005 inicia la decadencia de los módulos de seguridad preventiva.

Antes, había hasta rondines a pie y recorrido en patrullas. Eran los tiempos del Mayor Elías Oliva Pérez, siendo secretario el Mayor Muis León Aponte.

En El Coloso, había recorrido hasta muy de madrugada. Hoy priva el abandono total

La inoperatividad empieza en el módulo ubicado en el Zócalo, donde ahora es un módulo de exquisitas crepas y hot cakes.

En el Fovissste, Alata Progreso, el Farallón y la avenida Ejido, la misma situación.

Lo mismo ocurre en Costa Azul y Caleta, donde esporádicamente se puede ver a los policías.

En el módulo de plaza de la Reina, los policías turísticos apagan las luces por las noches y se encierran en sus patrullas a dormir, a platicar y a escuchar música, o a checar sus celulares.

La misma situación de descuido en los módulos del fraccionamiento Mozimba y el del mercado El Parazal.

COMPARTIR