Por Ignacio Hernández Meneses

La dirigencia estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) está peleando “feuditos” y no ve que realmente está en peligro el PRD, su propia existencia como partido, advirtió tajante el viejo fundador del partido del sol, azteca, Víctor Aguirre Alcaide.

En el debate que se abrió en la dirección estatal del PRD, aclaró que él no va participar en ningún bloque, “vengo construyendo desde su creación, seguiré siendo congruente no pertenezco y no voy a inclinar la balanza a ningún grupo, ni al grupo del presidente ni al grupo de los inconformes”.

“Tenemos que abonar a la unidad, les hago un llamado a los responsables de todas las expresiones políticas del PRD que estamos perdiendo la ruta en defender feuditos cuando está en peligro la existencia de nuestro propio partido no la corriente, entonces, para que peleas corriente cuando el PRD está en peligro no las corrientes, pero mientras no se quiten esa idea miope, creo que lo más importante es construir el partido”, sostuvo con firmeza.

 

“Lo natural es caminar con las izquierdas…”

 

Cuestionado sobre la postura del ex perredista Ángel Heladio Aguirre Rivero de que el PRD construya una alianza con el PRI para los comicios venideros, respondió que el ex gobernador ha reculado varias de sus posturas. “Al principio Aguirre decía que estaba empujando por el acuerdo de la Cuarta Transformación, pero al parecer las declaraciones de Amílcar hicieron que Aguirre reculara y hoy está con la idea de generar escenarios como este, pero en política todo puede suceder”.

“Hoy somos oposición, las oposiciones se juntan para poder recomponer y generar equilibrios”, expuso el también regidor perredista.

El aguerrido perredista Víctor Aguirre Alcaide consideró que la postura de Ángel Aguirre es que le gana su corazoncito, porque como ex priista sabe que “un viejo amor ni se olvida ni se deja”.

Víctor Aguirre valoró que es muy temprano decir que la Revolución Democrática vaya en alianza con el PRI o Morena, “pero lo cierto es que lo natural es que caminar hacia las izquierdas”.

El político guerrerense sostuvo con cierta dosis de humor que al líder ometepequense Ángel Heladio Aguirre Rivero le gana su corazoncito, “dice una canción que un viejo amor ni se olvida ni se deja”.

El viejo lobo de mar es de la opinión que en Guerrero no desaparece el PRD, “no desaparece esta fuerza de izquierda, aquí, pese a la adversidad, hay sumas, hay aquí hay lucha, aquí hay historia, aquí hay dignidad”, puntualizó Víctor Aguirre.

 

De cuando eran el “partido de la violencia y de la sangre”

 

Víctor Aguirre es militante de base. Perredista de tropa, ha hecho campañas y ha encabezado campañas aquí y allá.

Caminó con las banderas en alto, con la represión en sus espaldas como le pasó a muchos perredistas.

Ayer las cúpulas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) no se acordaron del trágico 6 de marzo de 1990. Se olvidaron del “periodo de los desencuentros”, cuando a sangre y fuego, luego de haber ganado en las urnas el 3 de diciembre de 1989, las y los perredistas de entonces defendieron sus primeros triunfos en aquel Guerrero convulsionado. El enemigo público número uno del PRD era el gobernador José Francisco Ruiz Massieu –quien bautizó al instituto del sol azteca como el “partido de la violencia y de la sangre”-, y luego le seguía su agente Ángel Heladio Aguirre Rivero quien no quería ver ni en pintura a los perredistas, más aún cuando el profesor Eloy Tobías Cisneros Guillén ganó la presidencia municipal de su natal Ometepec, y en lugar de reconocerle el triunfo, el gobierno lo detiene y tortura y hasta lo encarcela.  Santos Hernández García, Adelaido Barrera Sánchez, Ismael Reyes de la Cruz, Antonio Pablo Terrero, Donacio Rojas de la Cruz, Florentino Salmerón García, Leonel Felipe Dorantes así como Félix Octavio Ventura Ramos, Clemente Ayala Torres, José Manuel Palacios Vargas y Bernabé Flores Torreblanca, son los primeros muertos y desaparecidos en la historia del PRD en Guerrero. Aunque Clemente es el primer muerto (3 de enero de 1990 en Coyuca de Benítez).

Era el PRD rebelde con causa, no sumiso ni entreguista como el de hoy en día. Esto es parte de la historia de este partido que fue esperanza de cambio, por una patria para todos.

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