Por: Hernán González Rodríguez

El servicio de radiodifusión y televisión internacional de Alemania, la Deutsche Welle -DW- presenta en sus páginas de Internet en español, importantes videos que ojalá pudiera reproducir la superficial televisión colombiana.

Al finalizar diciembre pasado, le dijo al mundo: “Ahora, los investigadores han encontrado restos de plastificantes en la sangre y en la orina de los seres humanos. Algo preocupante puesto que los más afectados son los niños”.

Se inicia el video con la expedición de un buque ruso a una zona supuestamente virgen del mar en la Antártida, con la participación de científicos alemanes. Desde el buque lanzaban al mar baldes caseros para recoger agua, con el fin de analizar su pureza. A simple vista el agua se apreciaba cristalina; pero al analizarla con un microscopio, hallaron unos 500 filamentos o microfibras plásticas por balde. Los peces de la zona también revelaron la presencia de tales micropartículas en su sangre.

Habla luego el video de una investigación que realizaron en 2.000 hogares y 167 localidades alemanas para realizar pruebas de sangre y de orina a los participantes en búsqueda de las micropartículas.

 

El análisis final les resultó muy preocupante, porque más de la mitad de los niños las presentaron en cantidades cinco veces superiores al promedio de los adultos.  Sucede que estas micropartículas absorben pesticidas y sustancias tóxicas que actúan como hormonas en los niños.

Al visitar las viviendas de los más afectados, detectaron micropartículas en: la ropa de fibra sintética, los juguetes, el aire, los chicles, las comidas a domicilio… En las aguas de los acueductos alemanes no detectaron microfibras.  Pero sí hallaron, por ejemplo, que, en la carga de una máquina lavadora con ropa de fibra sintética, perdía esta unas 250.000 microfibras. Para evitar tal contaminación recomiendan en el video introducir estas prendas en una bolsa de algodón antes de cargarlas en la máquina.

Salta luego el video a Basilea, Suiza, el país reputado como el pionero en su programa para remover todos los microcontaminates de las aguas residuales, lo cual no es posible hoy en ninguna otra parte del mundo.

El experto que expone los adelantos suizos, habla de su proyecto para establecer una cuarta fase al tratamiento de dichas aguas, consistente en tratarlas por medio de las larvas de la polilla de la cera, con lo cual están seguros de verterlas al río Rin totalmente depuradas. Esta polilla es una plaga de orugas de polilla que destruye los panales de abejas descuidados.

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