Por Ignacio Hernández Meneses

 

Las escisiones al interior de la banda de Guerreros Unidos está provocando una cascada de pistas del paradero de los 43 normalistas desaparecidos en la trágica noche de Iguala. Esta pugna que mantienen grupos delictivos por el control de la plaza de Iguala de la Independencia y la zona norte del estado de Guerrero advirtió sobre posibles pistas del paradero de los 43 y nuevamente exhibe presuntos nexos de autoridades de los tres niveles y el Ejército con el narco. A través de un comunicado difundido en Facebook, la facción del grupo Guerreros Unidos que dirige Héctor Rodríguez Urióstegui “El Colín” volvió a lanzar un llamado al presidente Andrés Manuel López Obrador para que ponga orden frente a la narcoviolencia. De acuerdo con una investigación realizada por el compañero reportero Ezequiel Flores Contreras, “El Colín” responsabilizó a la banda antagónica de Los Tlacos que lidera Onésimo Marquina Chapa y una escisión de Guerreros Unidos denominada Los Números de la ejecución de dos menores registrada en Cocula. El comunicado de los Guerreros Unidos incluye fotografías de los presuntos operadores de Los Tlacos y Los Números, entre los que se encuentran líderes mineros donde opera la empresa canadiense Media Luna de Torex Gold. Además, acusan a los hermanos Erick y Reynaldo Román Fernández, afincados en Cuetzala del Progreso, de estar implicados en el caso Ayotzinapa y conocer supuestamente el paradero de los restos de los normalistas. En abril de 2014, cinco meses antes de la tragedia de Iguala, la agencia de Proceso informó que los hermanos Román Fernández, propietarios del rancho La Lobera y originarios del poblado de Apetlanca, habían impulsado la creación de un grupo de autodefensa en el municipio de Cuetzala del Progreso para confrontar a la Familia Michoacana. Desde ese entonces, el gobierno federal ubica a los hermanos Román Fernández como operadores del grupo delictivo Guerreros Unidos. Ahora, nuevamente los nombres de Erick y Reynaldo Román salen a relucir en el contexto del reacomodo del grupo Guerreros Unidos, donde los señalamientos de presuntos nexos de autoridades con el narco siguen siendo constantes. “El Colín”, fue vinculado con el Cartel del Pacífico Sur, facción del extinto cartel de los Beltrán Leyva. Estuvo preso en el penal de Atlacholoaya, Morelos y ahora reapareció como líder de Guerreros Unidos. “No es necesario ser muy inteligente para saber qué es lo que pasa y si ustedes no tienen la capacidad de eliminar a estas basuras, háganse a un lado. Nosotros le entramos y en menos de 15 días les tenemos toda la zona limpia de delincuentes”, señala el comunicado dirigido al presidente AMLO. “Autoridades, pongan atención en estos delincuentes, ya les dimos nombres, fotografías, lugares donde se mueven y ni así hacen nada y mucho menos nos dejan trabajar libremente para eliminarlos”, palabras más, palabras menos. Ojalá se actúe de parte de los responsables de garantizar el orden y la paz.

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