‘El tiempo de las corrientes en el PRD ya tuvo su fin, así lo indican los reformados estatutos, aunque hay algunos que se resisten

 

                                                                               Federico Nogueda Berdeja

El debate consiste principalmente en el respeto de los pactos políticos, que solo se ha dado en parte, especialmente para Celestino Cesáreo Guzmán, la coordinación del PRD en el Congreso, Alberto Catalán, donde ambos ya son diputados.

Falta el acuerdo, donde se pactó que el ex acalde de Zihuatanejo, Amador Campos Aburto, sea el presidente estatal del PRD, y Bernardo Ortega secretario general, eso está en espera, eso lo ha comentado en constantes declaraciones el secretario en Acapulco, Bulmaro Cabrera Rojas.

Si bien la crisis que vive el PRD y otros partidos después de la pasada elección federal en julio pasado, si algo quedó claro es volver a ese origen cuando comenzó el PRD, el estar atento de su militancia, su gestión, a ese partido más social y solidario.

Fueron muchos en su momento que lo mencionaron en la pasada elección, Sebastián de la Rosa, aunque ya no está en el PRD, pero en su momento sus observaciones fueron directas a esa esencia que perdió el PRD, principalmente lo señalaba de la Rosa, en pocas palabras que el PRD se aburguesó.

Para después rematar con esa alianza con la derecha conservadora panista, que fue para algunos la gota que derramó el vaso, donde muchas salidas de militantes de ese partido se dieron con mayor fluidez y constantes antes de la elección hacia Morena.

Y en este momento de cara a la elección del 2021, hay otros dos debates, el cumplimiento de los pactos entre el perredismo, que implica para empezar con la designación del dirigente estatal del PRD y el otro el fenómeno Ángel Aguirre Rivero.

Aunque puntualmente lo ha dicho Bulmaro Cabrera, que don Ángel Aguirre ya no es perredista, aunque reconocen su hegemonía de grupo, su influencia, arraigo, presencia, porque tiene un grupo interno, entre ellos Alberto Catalán, diputado local.

Y en lo particular, algunos perredistas piensan que, si en su momento la alianza sería hacia Morena, no hacia el PRI, como lo quiere Ángel Aguirre, aunque tampoco, sería a la fuerza si Morena insiste en ir solo a las elecciones, pero para alguna perredista la prioridad sería hacia la izquierda.

Finalmente, la conclusión del debate o la tardanza para llegar acuerdos y nombrar al nuevo dirigente sería, el detalle que podría a ver es, el temor de dejar al grupo de Evodio Velázquez Aguirre la dirigencia estatal en su grupo, que entre otros está el propio Amador Campos Aburto, de quién pide lo hagan dirigente estatal.

En ese grupo de Evodio también está el actual alcalde de Chilpancingo, Antonio Gaspar Beltrán, el ex diputado local Ociel Hugar García Trujillo, quien tiene hegemonía en los municipios de Cruz Grande y Copala y otros perredistas más.

La reserva sería, en el momento mismo de dar la posesión del comité estatal del PRD a Amador Campos Aburto, el control que pudiera tener y crecimiento el grupo de Evodio, además el otro temor de la posible oportunidad de agarrarse los mejores puestos de elección popular.

O tal vez porque piensen que Amador Campos ya no los convence, aunque Campos Aburto, su fuerte es el carisma, la accesibilidad de su persona, aunque a veces tarda mucho en fijar las miradas a algo que lo inquieta.

federicosol@yahoo.com.mx

 

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