Enrique Castillo González

Para el “Patrullamiento” de hoy los de la mesa hemos elegido un evento harto delicado, bastaría con decir que, semanas después de sucedido en el Pentágono tomaron la decisión de mantenerlo en muy bajo perfil ello por criterios de Seguridad Nacional; incluso, historiadores norteamericanos cuyo interés mayor son los tópicos de -las guerras en las que EE.UU. han participado- optaron por meter esos archivos en los cajones más bajos de sus escritorios; entonces ¿porque es que ahora lo ponemos sobre la mesa?

Explico, para los miembros de este tanque de ideas los amagues y tiquis que se están dando entre los Estados Unidos y China son tantos que economistas lo etiquetan ya como Guerra Comercial; aunque, nosotros, al fin especialistas en asuntos de Seguridad Nacional, lo estamos viendo desde nuestra propia óptica; y estando ya pinponeando el tema, desde la silla verde se escuchó la siguiente historia, pido a ustedes, queridos 9 lectores, que la leamos y ya concluida esa nos damos a la tarea de aterrizar nuestros comentarios.

-Del 27 de noviembre de 1950 al 30 de marzo de 1951 el Ejército Popular de Voluntarios (EPV) mantuvo al Ejército de los EE.UU, inmerso en una gélida batalla ello en un embalse conocido como Chosin (hoy localizado en Corea del Norte); 30 mil marines luchaban por romper el sitio en el que 67 mil soldados chinos los tenían casi atrapados, envueltos en climas bajo cero los americanos primero soportaron el asedio chino para después, y gracias a la mayor tecnología de guerra, lograr romper el cerco y avanzar hacia el sur buscando llegar a un puerto amigo.

Ya con cerca de 120 mil soldados Norteamericanos estacionados en el puerto de Hungam listos para embarcarse de regreso a tierras aliadas (20 mil procedentes de Chosin y el resto llegadas de Corea del Norte) desde dentro de un ROM-WAR en Washington se comenzó a administrar la crisis para entonces tomar algunas decisiones, es decir, las explicaciones de la derrota de tropas norteamericanas frente al Ejército Popular Chino pasaron por varios escritorios; aunque, y sin ninguna duda, lo declarado solo horas después por el general norteamericano que comandó primero la defensa en Chosin después el rompimiento del cerco y la llegada al puerto al frente de sus tropas (dicho puerto localizado a cientos de kilómetros) de Hungnam, bien puede servir para entender el espíritu de esa batalla. Un incisivo corresponsal de guerra le preguntó -General, ¿pues qué no existe la máxima de que ¡los marines nunca se retiran!?-

La respuesta que el General Edward Almond le dio al tunde máquinas fue tácticamente perfecta -no nos retiramos… avanzamos a la retaguardia-.

Regresemos nuestra atención a lo que hoy está sucediendo entre esas dos grandes potencias. Tal vez con recordar que hace solo dos días el Ejército Popular chino lanzó su versión de “la madre de todas las bombas” nos quede claro que China realmente está buscando enfrentar (que no confrontar… aún) a los EE.UU. Van otros datos.

No hace muchas semanas el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo dijo “cuando China llama no siempre es para el bien de sus ciudadanos”, hay quien dice que lo declarado por este político fue un intento velado de sembrar dudas sobre el plan (Chino) de “un cinturón, una ruta” que, según especialistas en R.I. se trata de la “nueva ruta de la seda” que, por cierto, es un proyecto directamente lanzado por el presidente Xi Jinping. Ese plan lo que busca es vincular comercialmente a países de Asia, África, Europa y más allá; como sea, Sri Lanka, Malasia e incluso Pakistán han expresado su preocupación sobre el citado programa chino. Algo de mucho interés, también el secretario de Defensa (EE.UU) James Mattis ha hecho pública su preocupación, recordemos que Mattis ya habla de asuntos de SEGURIDAD.

Ahora viene lo de mayor interés para ustedes, lectores mexicanos, y para este adorado Think Tank. Tras la intentona de sembrar en la Riviera Maya aquel malogrado “Dragon Mark” hay quien asegura que aquella nueva “ruta de la seda” ya está tocando espacios en el Istmo de Tehuantepec. Hasta aquí pues la emoción me puede hacer escribir más y esto es -columna de opinión-, no ensayo; solo queda un último apunte.  

Está registrado en vídeo documentos y por escrito la siguiente información; tras la batalla y retirada del embalse de Chosin un periodista (eso fue algunos meses después de la retirada) le preguntó al General Edward Almond -señor, ¿para qué ir a pelear guerras a tierras tan lejanas?- Almond respondió, -hacemos esto para evitar que en un futuro no muy lejano tropas chinas nos vayan a invadir desde México-.

Ultimo patrullaje.- aquel que ocupa el sillón verde de este tanque agrega: el tema (guerra entre EE.UU-CHINA) siempre es actual, más ahora que esos países se confrontan en términos de economía y competitividad, así como por intereses geopolíticos, y ahora más porque la parte “republicana” de los EE.UU. reitera su preocupación por la vulnerabilidad de una frontera porosa y débil- y sentencia -y eso se pone peor ahora que la política exterior de nuestro país da un salto al pasado- el de la silla verde se pone de pie y con un puño recargado en la mesa sentencia -¡y más ahora que el concepto de Seguridad Nacional es tan confuso, diverso y hasta contrapuesto entre los países hegemónicos y los emergentes!-  

Balazo al aire.- este tema de las guerras comerciales ¡está en chino!

OXIMORON.- destruyo tú aldea para cuidarla.

Haiku..- como eres ola,

              y yo soy viento,

              nunca estás sola.

COMPARTIR