Enrique Castillo González

Restan ya 30 días para que el electorado se encasille, se guarde o se “entorile” para ya, estando ahí, emita su(s) voto((s). Desde ya, cada hora, cada día y cada instante hacen las veces de gota de aceite hirviente cayendo una a una en la mollera de los que habrán de ser “votados”. Más, por ahora dejemos los momentos de pasión que viven los candidatos; concentremos nuestra atención en la principal “amenaza” del escenario que estudiamos, hablemos del -terrorismo electoral-.

Podría decirse que -terrorismo electoral- comienza desde la simple compra de votos hasta escalar en el homicidio de actores políticos ligados al proceso (candidatos o entes políticos involucrados en eso).

 

Casos tales como recoger credenciales (IFE) para evitar que se vote, “amenazas” ya sean directas o arrojando cuerpos inertes de animales a la puerta de algún líder o candidato; balaceras y bravuconadas para asustar a la población,  inventar información (rumores) para generar ausencia en las urnas. Sin embargo, la manera más usada por los “operadores políticos” (acá etiquetados como terroristas electorales) con la que buscan hacerse de votos o inhibirlos es… comprándolos.

 

En México, el organismo identificado como Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP) dice -la pobreza en el país puede convertir al elector en un excelente vendedor de votos- ACFP agrega -vivimos en un índice del 43.6 % de población en pobreza- eso, más los diferentes mecanismos de “intimidación” indudablemente derivan en -terrorismo electoral-, hay otros factores.

 

Antropólogos sociales han colocado frente a nuestros ojos una tesina que en sus páginas dice -todo apunta a que los radicales del grupo en el poder operarán desde ya para “debilitar las instituciones electorales”, y al decir Instituciones se habla del Tribunal Electoral, de la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales e incluso, el mismo Instituto Nacional Electoral.

 

Acá, en el tanque de ideas, dos cosas son las que nos están haciendo ruido, una, la ingeniería de quienes operan programas sociales desde el gobierno federal, pues la sospecha que cada uno de esos tiene como fin “apoyar actores políticos específicos”, con  el paso del tiempo (electoral) se hace más ancha. Otra, el cacicazgo que dirige hacia dónde van los votos de su comunidad, es decir; allá, en las partes más alejadas de las zonas pavimentadas a la población se le ordena cómo es que deben “rayar la boleta” con la advertencia de que si en tales casillas pierde el candidato que el TATIC (tatich o patrón) apoya, las cosas irán mal en la comunidad.  

 

Ese es entonces el “teatro de operaciones” con el que se van a encontrar durante los 30 días siguientes los Candidatos que hoy se enfrentan a los del “partido en el poder”, y sí, aquellos que lo han advertido y tienen poder de convocatoria (Solalinde- Polevnky- Cloutier-etc) lo están trabajando. Serán 30 días llenos de tácticas, grandes tácticas, estratagemas y claro, trampas.

 

Ultimo patrullaje.- En nuestro próximo patrullamiento intentaremos poner sobre la mesa una conversación con la persona que allá, en el 2001, dirigió los esfuerzos del Consejo Electoral del Municipio de Oaxaca de Juárez. A la licenciada Eva M. Castillo la historia política de esta ciudad le reconoce su autoridad moral pues, tras haber entregado los resultados tanto Tirios (Sirios diría Fox) y Troyanos le expresaron reconocimiento. Sin duda, la conversación con esa joven abogada egresada de una Universidad de este valle permitirá identificar los pininos de la democracia electoral en este país.  

Balazo al aire.- Cuando el miedo se convierte en “factor”.

Greguería.- La Democracia es, una joven y serie Nerd, universitaria de lentes con fondo de botella y  pecas, vistiendo hermosa y tableada minifalda y llevada por un par de hermosas piernas.

OXIMORON.- Oaxaca no sabe bailar.

HAYKU.- Primavera. En mi nariz siento,

               la punta de tu nariz

               y tu aliento… voy contento.

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