Azucena Salazar Pineda

Hoy en día se ha denigrado la palabra altruismo, esta hermosa palabra que se debe fomentar y practicar con nuestro prójimo en la cotidianidad.
El altruismo para que llegue al corazón tiene que salir de la pureza del corazón, nuestra responsabilidad es llevarlo a la práctica sin intereses mezquinos.
Ten cuidado no usar caras falsas del altruismo y te conviertas en el mito del lecho Procusto de la mitología Griega.

El mito narra que Procusto utilizaba una imagen de altruismo y se sentaba a las afueras de su casa que se encontraba en las colinas, la cual le daba una visión panorámica para ubicar a los peregrinos viajeros que se aproximaban al pueblo, Procusto salía al encuentro de los cansados peregrinos, entonces aprovechaba su cansancio y los invitaba a pasar a su casa, les ofrecía una cama de hierro para dormir donde; mientras su huésped estaba en un sueño profundo lo amordazaba, y lo sujetaba a las cuatro esquinas del lecho y si su huésped era alto y su cuerpo era más largo que la cama, cortaba las partes del cuerpo que salían del lecho y si era más pequeño del lecho, lo estiraba de una manera violenta y dolorosa  para ponerlo a la medida del lecho, ahora está historia me parece una metáfora para referirme a los falsos altruistas.
Te comparto 6 formas falsas del altruismo:

Altruismo por culpa, es cuando ayudas por el remordimiento del deber ser.

Altruismo movido por la vergüenza, cuando ayudas por pena a qué dirán de ti.

Altruismo por miedo, cuando una figura de autoridad te pide ayuda y la das por miedo a perder tu trabajo.

Altruismo por ganar autoestima, cuando ayudas para recibir reconocimiento o no quedarte solo.

Altruismo por beneficio personal, cuando ayudas porque sabes que obtendrás el doble.

Y por último el altruismo master, cuando ayudas para conseguir placer sexual.
El altruismo está ligado al amor, hoy atrévete a usarlo de manera generosa.

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